Pueden crecer en cualquier tipo de terreno, bajo los cuidados de manos hábiles para el cultivo, así como de quienes no posean la destreza para la floricultura. Las tunas y suculentas no solo brindan practicidad en cuanto a sus escasos cuidados, sino que, además, representan un medio fiable de emprendedurismo. Vanessa Mendieta (31) formó su negocio conforme un pasatiempo, y la rápida solidez que tomó su idea la llevó a abandonar su trabajo y dedicarse por completo a Donata, un emprendimiento familiar de cultivo y ornamentación de tunas y suculentas.
“El negocio se formó bajo la compra de tunas y suculentas de terceros, pero como la iniciativa adquirió fuerza, rápidamente me capacité en su cultivo. Así inicié mi propio vivero. Dejé mi trabajo hace dos meses y, actualmente, toda mi familia está involucrada”, cuenta Vanessa, para asegurar que pronto podrá cumplir con todos sus pedidos exclusivamente con tunas y suculentas de su producción.
“Tanto las tunas como las suculentas no necesitan de cuidados extraordinarios o un riego frecuente, por lo que tienen mucha aceptación últimamente”, asegura. Sencillas y variadas, ocupan poco espacio y son la especie ideal para los que no disponen de tiempo para la jardinería.
“Una vez que tengo en mano la maceta, mi trabajo inicia con la pintura y su respectiva decoración, para luego elegir la tuna o suculenta que mejor le quede visualmente”, indica. Las macetas, además de barro, pueden ser de madera o cristal, mientras que el tamaño se ajusta siempre al gusto del cliente. “No tenemos suvenires prefabricados, sino que trabajamos conforme llegan los pedidos; entregamos plantas naturales frescas, recién cultivadas”, subraya. Así también, asegura que Donata está en condiciones de cubrir de uno a cualquier cantidad de pedidos, en tanto que los costos se reducen conforme al número de pedidos.
Donata
Teléfono: (0994) 353-209
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Fotos: Pedro González
