La proclamación de Felipe VI se celebró en el Congreso de los Diputados, pues se trata de una monarquía parlamentaria. El nuevo rey defendió el papel de la Corona en un momento de baja popularidad de esta y de otras instituciones españolas. Declaró: “La independencia de la Corona, su neutralidad política y su vocación integradora ante las diferentes opciones ideológicas le permiten contribuir a la estabilidad de nuestro sistema político”. Entre sus palabras de promesas, en un momento agradeció a su madre, la reina Sofía, que brindó “toda una vida de trabajo impecable al servicio de los españoles”. Después del acto solemne, los nuevos reyes recorrieron las calles a bordo de un Rolls Royce descubierto y todos los asistentes ondearon banderas españolas que fueron repartidas por voluntarios del ayuntamiento de Madrid.
“Viva el rey”, “Viva el futuro”, proclamaron los miles de asistentes españoles en la Plaza de Oriente ante el balcón del Palacio Real, donde saludaron los nuevos monarcas. Del público también se escuchó la típica petición de “beso” dirigida a don Felipe y doña Letizia, como lo hicieron hace 10 años en el día de su casamiento.
Para alegría de todos ellos, cumplieron con el pedido, y los reyes Juan Carlos y Sofía también demostraron su amor.
Leonor, desde hoy princesa de Asturias, de ocho años, y Sofía, de seis, acompañaron a sus padres en todo momento y fueron el foco de atención de la jornada. Ambas lucieron vestidos similares, pero de diferentes colores y balerinas con detalle de moño. Su madre lució un diseño sobrio y elegante, creación de su diseñador español favorito, Felipe Varela.
El hijo ilegítimo
Luego de la abdicación del rey Juan Carlos I y la posterior proclamación de su hijo como rey Felipe VI, se reavivó una antigua demanda de paternidad hecha por un supuesto hijo de Juan Carlos I. Se trata de Alberto Solá Jiménez, nacido en 1956, en Barcelona. Fue criado por una familia adoptiva y hace varios años reclama ser el primogénito del monarca, ya que asegura que Juan Carlos mantuvo una relación en 1950 con su madre biológica. En octubre de 2012 presentó la demanda de paternidad junto con la que también asegura ser hija de Juan Carlos, la belga Ingrid Jeanne Satiau. La solicitud fue rechazada por los juzgados de primera instancia de Madrid, alegando que la Constitución afirma que “el rey es inviolable”. El abogado de Solá confirmó que aplicará el recurso con dos nuevas pruebas: por una parte, la ley de abdicación del monarca que certifica el fin de su inviolabilidad y, por otra, una muestra de ADN anónima que ellos atribuyen al monarca y que coincide en un 99,9% con la de Solá.
Texto dbattilana@abc.com.py
Fuentes y fotos AFP, EFE y ANSA
