¿Qué es lo primero que mirás en un hombre?

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¿Solo importa su personalidad? ¿El físico es importante? Hay algunas cosas que una mujer observa instantáneamente cuando se cruza con un hombre... Somos demasiado distraídas, algunas veces; muy crédulas, otras, y bastante bobas, a menudo. Resultaría muy beneficioso una especie de manual de interpretación para entender al espécimen que tenés delante y no caer en los habituales errores que se cometen en una relación de pareja.

 

Hay manuales para comer sano, descifrar los sueños, lograr el cuerpo perfecto y estrategias para obtener el poder en 48 lecciones. Me pregunto por qué todavía no se escribió una guía sencilla y clara para mirar a un hombre. Buena falta haría porque muchas veces, las cualidades que admiramos en ellos, como su gran talento profesional o su encanto para seducir, pueden resultar nocivas una vez que ya estás involucrada con él. Aprendé a detectar las virtudes de doble filo. Y vos... ¿a qué le ponés más atención al conocer a un hombre? 

Rostro, ojos, boca y... trasero

En una miniencuesta entre amigas, la mayoría coincidió en ese orden, que se fijan más en su rostro, sus ojos, su boca (dientes perfectos), su sentido del humor, su sex appeal (que sea sexy), su manera de hablar, su caballerosidad, sus zapatos (que estén impecablemente lustrados), su ternura, su dinero, su familia, su automóvil, y qué tan exitoso es. 

Otras cambiaron el orden de sus particularidades que miran en los hombres y optaron por elegir primero la cola (el trasero), para seguir con los ojos, los músculos (altura, hombros, brazos, abdomen), la boca, la ropa y el bolsillo. Otro aspecto determinante según las participantes de la miniencuesta es si su risa es genuina. "Cuando sonríe, sus ojos se arrugan", dicen. Se distingue la autenticidad de este tipo de gesto, su risa revela si está relajado y divertido, si se siente cómodo a tu lado. "Si tiene una buena sonrisa y parece amigable, todas otras cosas vienen en segundo lugar", "una cara bonita y su edad", "buenos dientes y los zapatos",  "tipo de cuerpo, la cara y la elección de ropa"; "cabello, skinny jeans y una conversación inteligente", "un hombre que te sorprende aunque sea con una flor", fueron algunas de las respuestas vertidas en un blog norteamericano, a la pregunta abierta: ¿qué es la primera cosa que usted nota, cuando mira a un hombre?  (What is the first thing you look in a man).

Signos delatores

¿Sabés en qué reparó él cuando te miró... y luego decidió no acercarse? Sería genial saber qué es lo que lo hizo desistir, ¿no? Nosotras también tenemos una guía de aspectos para detectar sus virtudes y defectos, cuando tenemos a un espécimen interesante frente a nosotras.

¿Qué cosas de ellos te hacen caer rendida a sus pies? ¿Qué es lo que más te llama la atención de un hombre?

Miradas que matan

Parece ser que lo primero que miramos son los ojos, y eso está bien, pero lo que habría que hacer es fijarse mejor en la mirada, ya que no es lo mismo que te mire con los ojos bien abiertos, sonrientes o quizás vibrantes, que con los párpados entrecerrados como sacando tu radiografía. Tiene que mirarte de frente mientras hablás, no lo olvides. Si te sentís una diosa cuando te mira... no dudes que él es el ideal.

Las manos: que no tenga una alianza

La mayoría de las mujeres miramos las manos. No es lo mismo encontrarse con manos cuidadas que con uñas sucias, o peor aún, comidas, un signo claro de ansiedad poco controlada. Puede que tenga "manicure", es cuestión de gustos... Son detalles que te hablan del carácter, del cuidado personal y de lo que le importa la impresión que da. Lo que no debería tener esa mano que estás mirando es una alianza, que a veces no está pero deja la marca, buscala.

Los zapatos: que estén impecables

¿Te fijaste en sus zapatos? Los zapatos o su equivalente en marcas deportivas no son un detalle menor. Hablan de su situación en el  mundo tanto si están destrozados como si están impecables, si se ven sencillos o si son de los que cuestan una fortuna. Eso sí, limpios y lustrados hablan de alguien que se cuida a sí mismo y cuida sus pertenencias.

Los modales: especie en extinción

¿Te abre la puerta del auto, te acerca la silla cuando estás en un restaurante cenando con él, te sirve el vino primero, te envía flores en fechas especiales? No es anticuado, es caballero y bien educado. Disfrutalo, porque esta especie se está extinguiendo.

Ego enorme: ¿le bancás?

¿De quién habla? ¿De sí mismo, de sus logros, de sus capacidades, de sus gustos, todo el tiempo? Entonces, estás frente a un ególatra de primer nivel. Solo está centrado en sí mismo, no registra a los otros y tiene un ego tan enorme que si estalla, puede provocar una masacre.

¿Estás preparada para "bancarte" a un egocéntrico? Como las plantas exóticas, necesita atención constante y muchos cuidados. Un tip: si no te registra la primera vez que se encuentran, no te va a registrar nunca más. Si se te aparece medio haciéndose el duro, con la actitud del que se sabe lindo, consciente de sí mismo, con los labios y las manos apretados, de brazos cruzados: está en guardia y dispuesto a ocultar cosas.

Si lo notás relajado, es que se siente cómodo consigo mismo y contigo.

Enganchado: recordando a la ex

Primera cita. Pasaron cinco minutos y él ya está hablando de su exmujer o su exnovia en forma dramática. No sólo no sabe cortar los lazos emocionales y afectivos, sino que no puede. Sigue enganchado con su historia personal previa y ama sentirse víctima, del tipo "¡no sabés qué mala suerte tuve con las mujeres!". No romperá jamás el vínculo y las ex estarán siempre en el medio de la relación de pareja.

¿Es demasiado seductor o machista?

Sí, ¡él es taaan encantador...! Lástima que también lo sea con las otras. Conquistar a una mujer es una especie de trofeo, y una vez que lo consigue, casi siempre pierde el interés. Aunque al principio te atraiga su virilidad, es difícil tener una relación de igualdad y respeto con él.

¿Es muy ambicioso y te desvaloriza?

Acordate de que detrás de un hombre ambicioso y con grandes metas, con mucho anhelo de poder, casi siempre hay una mujer solitaria. "Si lo único que le importa son sus objetivos, y no estás incluida entre los principales, lo más probable es que te sientas muy sola al lado de él", señalan los especialistas. Al principio, quizás te resulte un desafío demostrarle cuánto valés, pero la verdad es que si tu éxito le asusta, puede que no sea el mejor compañero para vos.

Algo que no falla

Preguntate a vos misma, claro y en voz alta: "¿te gustaría que te vieran por la calle con él?" Si dudás, dejalo seguir su ruta.

Ya sabés que nada de todo esto te asegura la felicidad, pero posiblemente te ayude a decidir mejor y te da cierta certeza de evitar una que otra desilusión.

Elección de pareja: un asunto intrigante y complejo

A la hora de elegir pareja, según la psicóloga Gabriela Casco Bachem, intervienen dos factores, independientemente de lo que miramos primero en los hombres, al conocerlos recién, "Uno práctico y uno emocional", dice Gaby. "El aspecto práctico es el más evidente, vemos en el otro lo que se refiere a nuestros gustos, costumbres y preferencias cotidianas personales. Aspecto físico, nivel sociocultural y estatus social."

La elección pareja es un asunto intrigante y complejo. La proliferación de modelos de belleza y perfección, de ideales estéticos o de parejas exitosas, siempre se opone al lazo amoroso. La manera en la que cada uno ha sido querido, el lugar que ha ocupado en el seno familiar (o sea, en el juego que se establece en la relación madre-padre-hijo), más la relación con los objetos que lo han satisfecho en la infancia, todo esto, establece una matriz de relaciones que dará cuenta de sus elecciones amorosas en la vida adulta posterior.  "Cuando nos llama la atención una persona, aunque sea la menos agraciada de las opciones y no comprendemos mucho el porqué, esto tiene que ver con cuestiones inconscientes que desconocemos y no sabemos cómo identificar, pero que controlan y determinan la elección", manifiesta Gaby Casco. ¿En qué se basa la elección? Como dice Sigmund Freud: "En la relación con uno mismo, se ama lo que uno es en sí mismo, lo que uno ha sido, lo que quisiera haber sido, a la persona que fue una parte de la propia persona, o a la cualidad que uno quisiera tener", concluye.