Las tendencias son futuros comportamientos comunes dentro de una sociedad referidos al uso y consumo de distintos productos. Se detectan haciendo una lectura adecuada del contexto y sirven para comprender las aspiraciones, deseos y necesidades de los usuarios.
Analizar tendencias no supone hacer una predicción esotérica sobre lo que sucederá. Nadie puede saber exactamente qué va a suceder, pero se sabe que haciendo un análisis de los patrones de comportamiento, de las situaciones pasadas y presentes, y detectando emergentes en crecimiento, se puede tener una idea bastante precisa de lo que puede suceder y minimizar el riesgo de equivocarnos.
Las tendencias no son modas
Son panoramas o perspectivas sobre el rumbo que tomarán las actitudes y comportamientos de las personas respecto a lo que consumen. Una vez que las tendencias se adoptan y se afianzan, dejan de ser tendencias para convertirse en modas. Estas son comportamientos de consumo que transcurren en un tiempo determinado y que pasan por diferentes etapas desde su nacimiento, auge hasta su fin.
El ciclo comienza normalmente en las grandes capitales de la moda: París, Nueva York, Londres, Milán. Las figuras que primero incorporan la nueva tendencia son normalmente artistas de la música, del cine y otras personalidades vanguardistas, que llamamos “trendsetters” o pioneras de la moda.
Trendsetters
Se llama de esa manera a las personas que imponen tendencias. Son aquellas que tienen un gran poder de influencia sobre grupos de personas. Siempre aparecen con algo nuevo o diferente que causa furor. Estas figuras públicas son reconocidas por poner de moda todo lo que usan. Hay trendsetters para cada tipo de estilo: chic, sobrio, vanguardista, clásico, entre otros.
Las más vanguardistas: Rihanna y Miley Cyrus, por ejemplo. Las prendas y accesorios que ellas usan conforman un look que normalmente no se transfiere de forma directa o literal a la indumentaria comercial, sino que se toman solo algunos elementos de lo que ellas visten, puesto que sus conjuntos son muy extravagantes.
Las más chic: Sarah Jessica Parker, las gemelas Olsen y Olivia Palermo. Cualquier cosa que lleven estas mujeres se convierte inmediatamente en éxito de ventas. Las grandes marcas, como Prada, Chanel, Fendi y Dior se ocupan constantemente de hacerles llegar sus más recientes colecciones para que sean vistas en los eventos a los que asisten.
Las clásicas son las personas que visten de manera más formal y elegante, también siguen las tendencias. Anne Hathaway, Katie Holmes y hasta Michelle Obama son exponentes de estos estilos y, también, están en boca de todos cuando aparecen en público con sus atuendos.
Como conclusión, podemos decir que cuando los nuevos estilos comienzan a aparecer usados solo por unos pocos referentes, son tendencias. Poco a poco serán usados por más personas. Cuando esas prendas aparecen en las vidrieras y en todas partes, ya se han convertido en modas consolidadas.
@tieffemberg
