En materia de estética y salud, en los últimos tiempos, se puso de moda el chip de la juventud, también conocido como chip sexual o rejuvchip. “Se trata de un comprimido o pellet de testosterona natural bioidéntica que aporta al paciente una dosis baja estandarizada de la hormona a lo largo de cuatro o seis meses”, especifica Silvia González, médica especializada en estética, medicina biológica, ortomolecular y antienvejecimiento. Este método, indicado para mayores de 40 años, es popular entre estadounidenses y europeos, quienes exploran las bondades de esta peculiar innovación. El creador y máximo referente del implante es el doctor Jabal Uffelman, oriundo de los Estados Unidos, quien decidió desafiar a la naturaleza y a la mismísima viagra.
“Con la idea y la misión de innovar y ofrecer herramientas y terapias que beneficien la vida integral de mis pacientes, viajé hasta los Estados Unidos para recibir el entrenamiento y la certificación por parte de los fabricantes, tanto para nuestro país como para el extranjero –Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia y Uruguay–”, asegura la experta. En el caso de las mujeres, el pellet se inserta en la cadera a través de una incisión de 3 mm, ya que en esa zona existe más grasa subcutánea. Por otro lado, en los hombres, el comprimido se introduce en la espalda, a la altura de la cintura. El procedimiento involucra una anestesia local, dura 3 min, es indoloro y ambulatorio. “Se absorbe de forma efectiva y durante el plazo acorde a la dosis y el sexo del paciente. Es un tratamiento a largo plazo, según indicación y bajo vigilancia del ginecólogo de nuestro equipo. Acompañamos al paciente a través de una evaluación permanente de los síntomas, los niveles hormonales, y marcadores específicos que nos proporcionan un panorama detallado de la edad biológica y el peritaje del éxito o no del régimen. Los controles que realizamos en los hombres son estrictos, ya que las indicaciones son más precisas por el riesgo cardiovascular y cáncer de próstata. Debemos cerciorarnos de que el paciente no cuente con antecedentes vinculados con estas patologías, ya que puede estimular su aparición”, señala Silvia González.
La profesional acota que los resultados se observan a los pocos días; por ejemplo, mejora el ciclo del sueño casi en forma inmediata, pero la regulación y el efecto se sienten al cabo de los primeros 15 días. A nivel de salud integral se pueden citar, además, la sensación de bienestar, el mejoramiento de la energía, la memoria, la calidad de sueño, el aumento de la actividad sexual, la libido y la densidad ósea. Igualmente, el alivio de los síntomas de la menopausia, la contribución con la tonificación muscular y la pérdida de peso. Asimismo, pueden aparecer efectos secundarios, como el incremento del vello facial y un poco de acné.
Los precios varían de acuerdo con el sexo: los hombres necesitan siete plaquetas; en cambio, las mujeres, solo una.
Componentes
Las pastillas elaboradas para mujeres contienen la hormona testosterona bioidéntica, de origen botánico, y las destinadas a los varones se componen de testosterona combinada con anastrazol, un inhibidor de la enzima aromatasa que convierte la testosterona en estrógeno, sobre todo en pacientes obesos, resguardando así la efectividad de la sustancia.
Un boom
"Es la primera vez que hago algo por mí y para mí. Hasta la piel tengo diferente. Con el chip siento que tengo 27 años", concluyó una de las pacientes más mediáticas de la Argentina, la actriz Carmen Barbieri, quien se aplicó el chip sexual en los Estados Unidos. Otro antecedente conocido es el de la actriz estadounidense Jane Fonda, de 75 años, quien confesó en 2011 que la testosterona marcó “un antes y un después” en su vida. Durante la premenopausia disminuye la producción de hormonas, por lo tanto, merma la libido.
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