Al igual que con la indumentaria personal, al vestir una mesa lo podemos hacer con clase. No deberíamos perder de vista los mismos principios de buen gusto, la armonía, el equilibrio y recordar que una decoración elegante debe ser discreta. Hay ocasiones especiales en las que debemos esmerarnos más para lograr una mesa elegante y hermosa.
El mantel: generalmente de lino o algodón, lo más usual para una mesa formal es que sea de color blanco o tonos claros y debe cubrir la mesa, a veces, llegando a colgar hasta el suelo sin que se arrastre. Es muy importante que tenga la misma caída por los cuatro lados. Si el mantel es calado, es obligatorio poner un fondo o muletón (bajomantel) para evitar que se vea la mesa.
Bajomantel o muletón: tela de algodón o lana gruesa y afelpada que se coloca debajo del mantel para proteger la mesa. Sirve para diversos sucesos: evita que el mantel resbale, protege la mesa de comidas calientes, evita humedades por el derrame de líquidos, protege la mesa de golpes y evita ruidos durante el servicio de mesa. El muletón o bajomantel nunca deber ser mayor que el tamaño del mantel, para que no sobresalga. Tampoco debe ser muy grueso, para que no haga el efecto de estar debajo de una "colchoneta".
Las servilletas: son un elemento imprescindible en toda buena mesa. Deben de estar a juego con el mantel, se colocan a la derecha del plato, aunque ponerla encima también es correcto, y se suele doblar de forma rectangular o triangular (nunca en las copas). El tamaño más utilizado es de 50 x 60 cm o 50 x 50 cm para almuerzos y cenas, ya que los tamaños de 25 x 25 cm o 30 x 30 cm son exclusivos para servicios de té. Normalmente, son cuadradas, aunque es posible encontrar rectangulares en algunos servicios de mesa.
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Cubremantel: es un segmento de tela de tejido fino (gasa, seda, encaje, bordados) que se coloca sobre el mantel para darle un toque más distinguido y sirven también para protegerlo de las manchas que puedan ocasionarse durante el servicio de los platos. Es de tamaño inferior al mantel, para que se vean las faldas del mismo. Hay de distintos tipos: los llamados camineros o pasos de mesa, y otros que cubren la totalidad de la mesa. Sirven también para jugar con la combinación de colores y contrastarlos con el resto de los elementos de la mesa.
Tipos de manteles según la ocasión
Refinados: el mantel blanco, de lino o algodón, con el cubremantel es el indicado. Y, para completar, servilletas haciendo juego.
Sencillos: para utilizarlos al aire libre, en el jardín, un club o quincho, la tela podría ser estampada, lo que concederá naturalidad y calidez.
Alegres: para eventos informales y divertidos, lo ideal es un mantel suelto y servilletas muy alegres con colores vivos. Se verá una mesa acogedora y fresca.
Diferentes: mantel a cuadros o listados y servilletas lisas combinando con el mantel es una perfecta opción alegre e informal.
En el próximo material hablaremos de cubiertos y vajillas, siempre dentro de los elementos indispensables para vestir una mesa.
Hasta la próxima entrega.
