Por Nicolás Vera (19 años)
Gracias a su estratégica ubicación, Cañisá se volvió un lugar muy concurrido y esto llevó a que se generara allí un movimiento cultural muy importante; grandes músicos y poetas, como Félix Pérez Cardozo o Darío Gómez Serrato, utilizaron el local como escenario para sus presentaciones, donde de vez en cuando también iban al cine o asistían a alguna reunión de amigos en el bar.
Otros nombres célebres que forman parte de la historia del casco antiguo de Trinidad son Esperanza de Fuller, vecina de Cañisá que llegó a ser la primera directora de la Escuela Solar de Artigas; y Felipe Molas López, que fue presidente de la República: ambos frecuentaban el gran almacén.
El Cnel. Rafael Franco y José Díaz León también figuran en la lista de personalidades de nuestra historia que ocuparon las mesas y sillas, que aún se conservan en el lugar.
Don Nicasio Cañisá explica que el cine fue decayendo con la llegada de la televisión. La Revolución del 47 y, posteriormente, la llegada del modernismo, hicieron que el centro comercial se desplazara hacia las avenidas Artigas y Sacramento. Aunque ya no funcione como bar ni como cine, dejó flotando en el aire los ecos de la historia que hasta hoy suenan en el almacén Cañisá.
