Por José Riquelme (19 años)
En nuestro país, la celebración del Día del Amigo tuvo su origen el 30 de julio de 1958, cuando el Dr. Artemio Bracho iniciaba la Cruzada Mundial por la Amistad. Cincuenta y tres años más tarde, en el 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas designa el 30 de julio Día Internacional de la Amistad, a propuesta del Dr. Bracho y su fundación.
En la actualidad, la cantidad de amigos de cada persona puede alcanzar los miles y hasta millones gracias a la red social Facebook. Aunque algunos digan que solo son contactos, ya que no se interactúa con la mayoría de ellos, se los puede considerar ciberamigos, pues nos enteramos de sus triunfos y tropiezos, y estamos allí, en el mundo online, acompañándolos.
De esta manera, en cierto modo, hacemos posible el sueño de Roberto Carlos, quien deseaba “tener un millón de amigos”. Entonces, a los del “face”, también felicidades.
En el mundo, todas las personas son iguales, desde un panorama general. Pero entre la multitud, hay algo que los caracteriza o los diferencia. ¿Saben cuál es? Sí, la amistad.
“No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo”, decía el Principito, personaje de una novela escrita por el francés Antoine de Saint-Exupery, libro que contiene una gran enseñanza para la vida.
En fin, el camino por el cual transitamos es largo y pedregoso. Pero será más cómodo transitarlo en compañía de alguien con quien compartamos las alegrías y penurias infaltables del recorrido. Y durante esta celebración, no olviden dar las salutaciones a sus amigos; unas simples palabras, pero llenas de sentimientos, bastarán para dibujar una sonrisa en sus rostros. ¡Muchas felicidades!