Los libros no muerden

Este artículo tiene 12 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Muchos de nosotros hemos visto las películas de Harry Potter, pero ¿quiénes leyeron el libro original escrito por J.K. Rowling? Para los jóvenes, la lectura debería ser una práctica constante, pero cuando estamos tekorei, normalmente preferimos tirarnos en la cama para escuchar música o ver la tele antes que leer un libro, porque pareciera que este tiene enormes colmillos capaces de lastimarnos.

Con la lectura podemos experimentar infinitas sensaciones y emociones, viajar a lugares exóticos, a valles imaginarios, identificarnos con uno de los personajes y hasta ver la vida de manera distinta. Cuando estamos aburridos, lo mejor que podemos hacer es leer un libro para aprovechar nuestro ratito de ocio; pero debido a la poca pasión de la mayoría de los jóvenes por la lectura, esto no es muy frecuente.

Es normal ver a chicos que al leer no entiendan gran cosa por no saber interpretar casi nada de lo que está escrito; a este fenómeno se lo llama analfabetismo funcional, algo que abunda en nuestro país, y que es una de las principales consecuencias de la poca importancia que se le da a la lectura en la niñez y la adolescencia.

Leer es uno de los ejercicios que pontencian mejor las habilidades de la inteligencia porque estimula la imaginación volviéndonos más creativos, y es sumamente saludable para nuestro desarrollo sicológico e intelectual. Por estas razones, debería ser una prioridad del sistema educativo incentivar a los chicos a practicar la lectura desde muy corta edad, para que, cuando lleguen a la secundaria, sea ya un hábito común.

Si estamos conectados a internet, preferimos ver videos simpáticos en Youtube antes que buscar textos o informaciones interesantes, pero por lo menos una vez deberíamos animarnos a tomar un libro para dejar que sus páginas nos transporten y nos saquen del mundo real por un rato; después de todo, los libros no muerden.

Por Rubén Montiel (19 años)