Música sin auricular en el colectivo, ¡qué fastidio!

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Cuando vas tranquilamente en el colectivo empezás a escuchar música a todo volumen, pues notás que una persona eleva el sonido de su celular para competir con el chofer y ver quién pone más fuerte su canción. Estas son pequeñas cosas que molestan a los pasajeros, ya sea por el estilo musical que suena o porque están cansados y, antes de llegar a sus casas, deben lidiar con esta situación.

No falta esa persona que se coloca en el fondo del colectivo con su minicomponente a todo volumen y cree estar en una discoteca, pensando que a nadie le molesta su música. En cambio, lo único que consigue ese pasajero es el odio por parte de los demás que desean llegar tranquilamente a sus casas.

Si sos un usuario fiel del transporte público, seguro ya viajaste con un chofer que intentaba “animar” a sus pasajeros con el volumen de su radio. Entonces, subió una persona a quien no le agradaba la emisora, sacó su celular para hacerle la contra al conductor y puso un estilo de música muy diferente al que estaba sonando.

En otros países se hizo un proyecto de ley que propone impedir a los pasajeros de los colectivos –que circulan por la ciudad– escuchar músicas sin los auriculares. Lastimosamente, en nuestro país no se implementa este tipo de reglamentaciones, ya que cuando el volumen está muy elevado puede distraer al conductor e inclusive causar accidentes.

Con el pésimo servicio de los transportes públicos, la cantidad de personas que supera el límite permitido, el calor, los bolsos y el cansancio, ya son razones suficientes para que el viaje de vuelta a casa sea interminable. Si además tenés dolor de cabeza o estás de mal humor, que alguien confunda el colectivo con una discoteca hace insoportable la situación.

En nuestro país se necesita una norma que reglamente el volumen adecuado para los transportes públicos porque todos tenemos derecho a viajar con serenidad. Por lo tanto, debemos tomar consciencia y evitar molestar a la gente. Así que, antes de salir de nuestras casas, tenemos que fijarnos si llevamos los auriculares.

Por Carlos Gómez de la Fuente (17 años)