Ya son varias las personas que han sido mordidas por pitbulls y, a causa de ello, la ciudadanía tiene muchas dudas acerca de estos animales: ¿por qué atacan?, ¿son realmente asesinos?, ¿quién es el culpable? y, principalmente, ¿qué cuidados requieren?, son algunas de las interrogantes.
Un pitbull es igual a un caniche; la diferencia es que el primero es más fuerte, por lo que se lo suele utilizar como perro guardián, mientras que al segundo se lo cría para ser una mascota dócil. La peligrosidad del perro no depende del tamaño o la raza, sino de la forma en que es educado; si se lo estimula siempre a ser bravo "para que cuide la casa", un simple movimiento bruzco lo puede alterar.
Al contrario de lo que piensan algunas personas, los pitbulls son confiables, mansos, cariñosos y juguetones con los niños, siempre y cuando estén bien amaestrados. Requieren muchas atenciones; por eso, si querés adoptar uno, debés comprometerte, dedicarle esfuerzo y tiempo para domesticarlo.
Los perros de esta raza son muy revoltosos y enérgicos, por ende, necesitan realizar ejercicios frecuentemente; tendrás que sacarlo a pasear, trotar o jugar al aire libre. Además, debe acostumbrarse a estar con otros caninos y muchas personas, para que así sepa relacionarse y ser amistoso con los extraños.
El perro aprenderá todo lo que se le enseñe, siempre que el criador sea seguro, sereno y firme en todo momento. Tiene que saber parar cualquier actitud agresiva que tenga; si rompe zapatos, muerde muebles o hace cosas malas, hay que reprenderlo diciéndole "no", con rigor, hasta que entienda. También se recomienda recompensar al cachorro con cariño y comida cada vez que obedezca.
Los pitbulls no son "asesinos por naturaleza" como muchos creen. Los que atacan a las personas lo hacen porque fueron criados para pelear o han sufrido algún tipo de agresión. ¡Animate a adoptar uno! Si lo cuidás bien, tendrás un mejor amigo fiel muy juguetón.
Por Ana Jazmín Lezcano (19 años)
