Reciclando cuadernos para donar y crear conciencia

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“Una simple idea puede lograr grandes cosas”, expresa Norma Cacace (18), quien forma parte de una organización que se dedica a reciclar cuadernos para luego regalarlos a niños de escasos recursos. Manifiesta que el objetivo de la campaña, además de ayudar, es crear conciencia acerca de las consecuencias de la deforestación. “Mis compañeros y yo nos dimos cuenta de que realizábamos algo bueno reutilizando hojas, pero quisimos hacer algo mejor y decidimos donarlas”, cuenta.

La organización “Hasta la Última Hoja” surgió dentro de una familia como algo pequeño. “La idea nació a partir de la preocupación de una tía por la cantidad de hojas que se desperdician a final de año”, relata. Luego, la campaña se expandió a tal punto que el año pasado se reunieron varias personas en una jornada de voluntariado masivo, denominada “El día D”, en la cual se elaboraron 3000 cuadernos reciclados.

Norma cuenta que la organización sirvió de inspiración a muchas personas, como por ejemplo a una profesora de una escuela de escasos recursos, quien elaboró 18 cuadernos de 200 hojas para sus alumnos. “Fue genial ver que se difundía la campaña, era lo que se buscaba: que la gente también pueda reciclar en sus casas”, comenta.

Para ser voluntario en el grupo, se debe llenar un formulario que está publicado en los perfiles de Facebook y Twitter de la organización (Hasta la Última Hoja y @ultimahojapy). “Este año la gente será quien decida cuáles serán los lugares donde se donarán los cuadernos, a través de una votación en las redes sociales. En la misma, hay que explicar por qué se deberían llevar los materiales a los sitios mocionados”, explica Cacace.

Hacer que la gente tome conciencia de los daños que ocasiona la deforestación es el objetivo de la organización, además de ayudar, ya que la joven y sus compañeros se percataron de que realizaban algo bueno reciclando cuadernos, quisieron hacer algo mejor y decidieron donarlos. “Un idea puede lograr grandes cosas, hay que creer en un Paraguay mejor y animarse a llevar a cabo los planes. Todos juntos podemos llegar lejos”, concluye.

Por Ayelén Díaz Chaparro (18 años)