¿Una peli de terror?, Freddy y Chucky te esperan

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¿Sos de los que se tapan la cara, cierran los ojos, apagan la tele o gritan cada dos segundos al ver una peli horrorosa? Imaginate que te inviten al cine a ver la más espeluznante y no sepas qué hacer, porque no pensás pasar la pelada de tu vida contando que tenés miedo. Es un momento crucial en el cual debés acceder al desafío o huir como cobarde. ¿Aceptás el tenebroso reto? Que empiece el juego.

Desde el origen de las películas de terror, en 1910, el mundo ficticio de los gritos y el suspenso ha dejado a varias personas con la voz temblorosa y la necesidad de estar en compañía. Así que, si te sentís identificado, debés saber que no sos el primero ni serás el último, ya que cada día los autores van implementando más novedades con el fin de que dudes hasta de tu propia sombra.

Tanto en las películas clásicas, con vampiros, momias o extraterrestres, como en las actuales, de psicópatas, monstruos o espíritus del mal, siempre hay un espectador que se tapa la cara en el momento más crucial del filme.

Primeramente, tenés que saber que las crónicas narradas no son verdaderas; es una simple película escrita por un individuo con mucha imaginación. Esas personas que gritan y piden socorro en las escenas son actores, que están dando su máximo potencial para que todo parezca real y vos puedas creerte la historia.

Además, si en la peli aparece “basada en hechos reales”, debés saber que es solo una forma de espantarte; pensá con la cabeza fría. ¿Algunas vez te han dicho que una manada de zombis llegó a una ciudad, pero se pudo controlar la invasión y todos vivieron felices por siempre? Es obvio que no.

Algo que podés hacer durante la parte aterradora es cantar una canción mentalmente, por más de que la música sea tonta; eso te calmará e, inclusive, podrá sacarte una sonrisa. Otra alternativa que está a tu alcance es ver el detrás de cámaras, así te darás cuenta de los trucos que realizan para que todo el cuento parezca tan verdadero. Si no te sale de la cabeza esa escena espeluznante, caminá para airearte un poco o realizá alguna actividad para distraer tu mente.

Así que dejá de esperar que Freddy venga por vos o Chucky quiera jugar contigo. Proponete vencer tus miedos y no dejes que el pánico te invada. Concentrate en disfrutar la ida al cine y que una ficción no te juegue una mala pasada. Entonces, ¿vamos a ver una peli de terror?

Por Rocío Ríos (17 años)