Cuando el amor llama

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El sol de media tarde teñía el cielo de un naranja furioso, al tiempo que la brisa otoñal jugueteaba con las hojas y alejaba el calor.

Mientras la tarde caía lentamente en San Bernardino, al pie de la iglesia Virgen de Fátima, todos aguardaban la llegada de Gabriela Vargas, pero el más ansioso era su futuro esposo, Alberto Laratro, quien, decidido a empezar una nueva vida con su amada, la esperaba firme en el altar. Una sonriente Gabi se presentó a las 17:15, irradiando felicidad. La pareja se juró amor eterno ante la conmovida mirada de todos los invitados. En el Club Náutico San Bernardino cumplieron con la ley civil, acto que cedió paso a la gran fiesta nupcial.