Porque el destino así lo quiso

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Por esas hermosas casualidades del destino, en marzo de 2012, Giovanna Saccarello Rodríguez y Antonio Ignacio Lacayo se conocieron en el aeropuerto de Nicaragua. Sus almas cayeron rendidas al hechizo de Cupido y, un año más tarde, en Punta del Este, Uruguay, se comprometieron formalmente en matrimonio. A pesar de que sus vidas apuntaban en direcciones opuestas, lo arriesgaron todo porque ya no se veían el uno sin el otro. Así, en octubre del año pasado contrajeron nupcias por la ley civil, en la residencia Rodríguez-Reig, ubicada en el barrio Carmelitas de Asunción.

Posteriormente, Gio y Antonio escogieron consagrar su amor ante Dios a los pies del altar de la catedral San Fernando, en Punta del Este, durante una soñada tarde estival en la selecta villa esteña. Tras el acto religioso, los nuevos esposos protagonizaron una superfiesta en Las Cumbres Art & Spa, coordinada por Teresita Vaesken y Julieta Fiorio Vaesken, para Justflowers Floral & Event Design.

El amor venció la distancia y todas las adversidades.