El doctor José Fusillo, neumólogo, aborda la neumonía; dice que “es una inflamación de los pulmones causada por virus o bacterias, y que en los adultos mayores constituye una de las principales causas de hospitalización. Es la principal causa de muerte, de etiología infecciosa, en los pacientes mayores de 65 años de edad”.
Más adelante expresa que “la presentación clínica no es muy precisa, ya que estos pacientes no padecen la forma típica de fiebre, tos y catarro, sino más bien cuadros de deterioro del sensorio, alteraciones de la conciencia. Se encuentran más somnolientos, poseen cambio de conducta, y por lo general no muy significativos. Estas señales deben llamar la atención, ya que podría haber un proceso infeccioso pulmonar en estos pacientes”.
Por su parte, la doctora Zunilda Palacios, neumóloga, refiere que en los adultos mayores los síntomas de la neumonía pueden estar minimizados, porque son portadores de otras enfermedades como la diabetes, problemas cardíacos e hipertensión arterial, por ejemplo.
“Recuerde que ciertos síntomas pueden estar ausentes, por lo que la enfermedad en ocasiones pasa desapercibida y por ende el diagnóstico no es oportuno. Otras señales de alarma son las siguientes: dificultad respiratoria y cambio de coloración de la piel”, resalta.
A terapia
El doctor Fusillo enfatiza que “los pacientes que experimenten una forma más severa de neumonía son los que ingresan a la unidad de terapia intensiva. Aquellos que tengan una afectación más global, con la presión muy baja, o muy alta, trastornos de arritmias, o necesidades de algún soporte respiratorio como una ventilación mecánica. Estos requieren más cuidados e ingresan a la terapia intensiva y el médico puede monitorizar en forma permanente todos los parámetros respiratorios y hemodinámicos, e instaurar el tratamiento específico de forma rápida, a fin de revertir el cuadro infeccioso actual”.
“Cuando el paciente logre una mejoría clínica y ya no precise un tratamiento endovenoso en forma hospitalaria, –si tolera bien la vía oral– retornará a su casa. Es recomendable que lo haga en un tiempo prudencial de cinco a siete días, para evitar las infecciones intrahospitalarias ”, acota.
Higiene del afectado
El doctor Fusillo relata que los familiares deben estar en alerta ante cualquier cambio del deterioro del sensorio (cuando el adulto mayor no responde preguntas o presenta un cambio notorio de actitud, duerme mucho, no habla, no come, etc.), porque hay que tener en cuenta que muchas veces las neumonías presentan recaídas, en los primeros dos meses posteriores al alta. También insistir a los familiares sobre los cuidados de higiene personal del paciente, así como de todo el entorno familiar.
La doctora Palacios informa que “la mayoría de los casos de esta patología en la tercera edad son de origen viral, sin embargo, igual también se sobreinfectan. Adquieren una bacteria que puede ser del medio, por ejemplo, una infección intrahospitalaria, de allí parte la premisa del cuidado y la higiene del adulto mayor”.
Diagnóstico
“Para el diagnóstico serán esenciales una radiografía y un hemograma, así como estudios auxiliares a fin de saber cómo se encuentran los riñones, el hígado, el azúcar en la sangre, etc. Incluso un electrocardiograma”, agrega la doctora Palacios.
El doctor Fusillo menciona que se debe acudir al médico ante cualquier cambio que llame la atención en el paciente. Y cuanto antes instaurar el tratamiento antibiótico adecuado.
