Caminata zen

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Entre las muchas técnicas orientales que buscan un estado de paz mente-cuerpo está la caminata zen. “Es una escuela budista que tiene su raíz en la India, pero es en China donde adquiere su forma definitiva. La palabra zen es la forma, en idioma japonés, de la palabra Cha’n, en idioma chino, que a su vez viene del sánscrito Dhyna, se traduce como meditación. Pero es mucho más que eso. El zen busca la iluminación a través de la meditación” explican Víctor Hung y Margarita Ferreira, encargados del Templo Budista Fo Guang Shan.

Y agregan que fue el monje Bodhidharma quien llevó está enseñanza de la India a la China, y describió el zen de esta manera: “Una transmisión especial fuera de las escrituras, con ninguna dependencia de las palabras o de las letras, dirigiéndose hacia el alma del hombre, al contemplar su propia naturaleza y realizar el estado de Buda”.

Se camina a ritmo lento o muy rápido y de manera muy consciente; acompaña la respiración tranquila, atentos a la inhalación y exhalación.

“La espalda debe estar erguida, hombros abiertos, las manos en postura o mudra de meditación o vacío. Mentón levemente contraído hacia abajo y la lengua apoyada en el paladar. Con los pasos lentos se siente cada movimiento en la planta de los pies; se apoya primero el talón y luego despacio la planta de los pies. Al llegar a las puntas de los dedos se levanta la otra pierna para seguir la caminata”, dice.