¿Cómo se diagnostica?

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- El diagnóstico se basa en los síntomas que refiere el paciente y los hallazgos, tras la realización de endoscopia, de una inflamación de la mucosa. Las diferentes pruebas diagnósticas incluyen: análisis de sangre que puede mostrar anemia, detección de sangre en heces (por si hay sangrado digestivo). La prueba diagnóstica que confirma la gastritis es la realización de una endoscopia, es decir, la introducción de un tubo flexible por la boca que permite visualizar directamente la mucosa gástrica y el grado de inflamación.

Además se puede tomar muestras de la mucosa (biopsia) principalmente para la determinación del Helicobater pylori. El tratamiento dependerá de la causa. Algunas gastritis pueden curarse espontáneamente. Se deben eliminar todos aquellos posibles factores de riesgo. En el caso que sea necesario se debe interrumpir el uso de fármacos antiinflamatorios así como otros factores agravantes (alcohol, tabaco, café y bebidas con cafeína). Se indica de forma general el tratamiento con fármacos para neutralizar el ácido del estómago o disminuir su producción y así eliminar los síntomas y favorecer su curación. Los fármacos habitualmente empleados son los antiácidos y protectores gástricos, los antagonistas de los receptores H2 o los inhibidores de la bomba de protones como el omeprazol o el esomeprazol.