La Dra. Jeaninne Mongelós, geriatra, señala que a medida que envejecemos, se producen modificaciones del metabolismo basal, lo que determina cambios en la termorregulación, así como en la percepción de la temperatura. Los ancianos toleran mal el calor, pero peor aún el frío.
–¿Cómo cuidamos al abuelo en los días de bajas temperaturas
–Cuando el cuerpo se enfrenta a las bajas temperaturas, se pierde más calor del que se produce y los vasos sanguíneos de la piel deben contraerse para conservar la temperatura corporal por lo que se observa un aumento de la presión arterial. Por lo tanto, no debemos escatimar esfuerzos en abrigar a nuestro anciano más de lo habitual, efectuar un control estricto de la presión arterial e inclusive muchas veces la temperatura del lugar –con un termómetro visible– donde descansa o el sitio en el que más se encuentra.
–¿Qué hacer si la piel del anciano se reseca con facilidad durante los días fríos?
–Los adultos mayores van perdiendo elasticidad y firmeza de la piel, se reseca y se acentúan los eccemas. Las zonas expuestas al sol, al viento o al frío deben resguardarse, también utilizar cremas hidratantes varias veces al día, especialmente en la cara, las manos, piernas y pies.
–¿Los días helados y grises, con llovizna son propicios para precipitar la depresión en los adultos mayores?
–Los días grises y con llovizna a veces son propicios para incrementar ciertos estados de ánimo o simplemente por el hecho de tener que permanecer más quietos o encerrados, por lo que el ánimo se vuelve frágil. Para evitar esta situación se podrán implementar actividades en la casa como ordenar las ropas, leer, realizar manualidades y actividades recreativas.
–¿La adecuada alimentación en el anciano será su fuente de energía y calor?
–Durante la temporada de frío disminuye la actividad física y, por el contrario, el horario de reposo aumenta. Se aconseja disminuir el consumo de azúcar y comida con grandes calorías, así como la sal. Es mejor buscar alimentos propios de las diferentes estaciones y prepararlos de modo que estimulen su ingesta a través de colores y presentaciones atractivas. Una excelente alternativa son las legumbres, ya que son ricas en fibra y equivalentes en proteínas, y no poseen colesterol.
–¿El consumo de mucho líquido es una buena costumbre también en la época otoñal?
–En lo que respecta a los líquidos es más complicado, ya que los ancianos pierden esa sensación imperiosa de la sed por lo que hay que insistir en el consumo de líquidos, agua, jugos y sopas.
Enemigos del adulto
–¿Qué enfermedades son las que adquiere una persona mayor?
–Las enfermedades respiratorias son las más frecuentes y las exacerbaciones de todo tipo de alergias, por lo que es necesaria la vacunación contra la gripe y neumonía en adultos mayores.
–¿Cómo deberá abrigarse el anciano?
–Debe abrigarse las manos y la cabeza con guantes y gorra. Se evitará exponerlo a las bajas temperaturas y los rigores del viento y llovizna.
darzamendia@abc.com.py
