Fiebre y tos

Este artículo tiene 13 años de antigüedad
Imagen sin descripción

Las medidas preventivas como el consumo de mucho líquido es una de las recomendaciones. Pero ¿qué hacer si el virus de la gripe ya está instalado en niños y bebés? Estos útiles consejos los pondrá en práctica para cuidarlos y evitar que se agraven.

Fiebre

La profesional afirma que se entiende por fiebre “cuando el niño tiene 38º o más”. Aclara que la fiebre es un síntoma más y no una enfermedad, sino un mecanismo de defensa del cuerpo. “Solo serán necesarios la administración de paracetamol y un baño, consistente en agua a temperatura ambiente en un tiempo de 15 a 20 minutos. Nunca realizar el baño con agua fría ni compresas de hielo. Cuando se presenta la fiebre hay pérdida de líquido por lo que se debe rehidratar el cuerpo con mucha agua y jugos de frutas”, señala.

Tos

“La tos es un mecanismo de defensa del cuerpo. Hay que dejar que el niño tosa, ya que de esa manera elimina el catarro. Si es muy persistente y progresiva, con vómitos, o el niño se agita, consulte a su pediatra inmediatamente. A partir de un año en adelante ya se podrá aplicar al niño alcohol en gel en las manitos. Antes de este tiempo no se recomienda, pues puede intoxicar al menor. El lavado constante de manos es una de las medidas primordiales, pero cabe recalcar que el virus se queda por más tiempo en superficies rugosas; por ello, después de cada salida, al llegar de la escuela y, sobre todo, antes del consumo de cualquier alimento se deberá higienizar las manos”, afirma la profesional.