Fracturasde cadera

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Los costos económicos, físicos, familiares y emocionales que representan las fracturas de cadera son altos y cerca del 90% de ellas las padecen personas mayores de 60 años.

Las mujeres son más propensas a la osteoporosis que los hombres; por consiguiente, la fractura de cadera es más común entre las mujeres, quienes padecen cerca del 87% de todas las fracturas de cadera.

Entre las principales consecuencias que las fracturas de cadera pueden generar, tenemos la pérdida de la independencia, la reducción de la calidad de vida y la depresión, especialmente entre personas de la tercera edad, señaló la Lic. Patricia Gutiérrez, fisioterapeuta (*).

La causa más común de una fractura de cadera es la caída, pero casi siempre el motivo de fondo es la osteoporosis en los huesos de las personas mayores. No obstante, muchas veces la fractura se produce de forma espontánea, es decir, sin necesidad de ninguna caída o golpe, debido a una osteoporosis ya más avanzada.

Una fractura de cadera es una ruptura en el fémur (hueso del muslo), una lesión muy seria que requiere atención médica inmediata. Existen dos tipos de fracturas de cadera –intracapsular o extracapsular– y según el tipo se define la intervención quirúrgica adecuada.

El paciente sufre estos síntomas

Dolor en la cadera, imposibilidad de ponerse de pie o caminar, pie rotado hacia afuera, lo cual hace que la pierna parezca más corta. El diagnóstico se confirma con una radiografía.

Lo que se debe hacer

En general, una fractura de cadera se trata con cirugía. El tipo de cirugía reparadora dependerá del tipo de fractura. El objetivo del tratamiento es proporcionar alivio al dolor y que pueda reanudar su nivel normal de actividad.

La rehabilitación comienza en el postoperatorio, realizando una movilización precoz de los miembros a las 24 horas con las contracciones del cuádriceps, ejercicios isométricos y suaves de flexión y extensión de la cadera. Continúa luego del alta hospitalaria hasta recuperar nuevamente la funcionalidad de la marcha, la coordinación y el equilibrio.

Los primeros meses luego de la fractura son los más importantes para la rehabilitación satisfactoria y prevenir complicaciones. No debe descuidarse la parte respiratoria y la prevención de escaras. Debe ser un tratamiento personalizado atendiendo las necesidades y capacidades de cada paciente. La rehabilitación es muy importante porque el prolongado reposo en cama aumenta el riesgo de escaras por decúbito, atelectasia, neumonía, atrofia muscular y coágulos de sangre en las venas, que pueden producir un tromboembolismo.

Los estudios indican que la fisioterapia intensa de dos sesiones diarias puede ayudar a mejorar los resultados funcionales a largo plazo.

Al comienzo puede ser útil el uso de ayudas para la marcha, como un bastón o un andador. La longitud del bastón es importante, debe ser a la altura de la cadera, y usarlo en la mano opuesta a la cadera fracturada.

(*) Máster en gerontología.

Mirtha González Schinini.

mirtha@abc.com.py

Fotos: G. Machado y V. Vera.