El doctor Osvaldo Laterza, gastroenterólogo, informa sobre esta enfermedad.
–¿Qué es el Helicobacter pylori?
–El Helicobacter es una bacteria gram negativa flagelada, que se aloja exclusivamente en la mucosa gástrica y posee distintos factores de virulencia, que le permiten sobrevivir en el medio ácido del estómago. Produce una enzima llamada ureasa, que neutraliza la acidez y le permite sobrevivir en el ambiente ácido del estómago.
La presencia del Helicobacter pylori en el estómago, si bien muchas veces es asintomática y puede permanecer así durante años, está relacionada con enfermedades gastrointestinales.
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Es considerado el principal causante de la gastritis crónica, aparece en más del 95% de los casos y es responsable igualmente del 80% de las úlceras gástricas y del 95% de la úlceras del duodeno. Se ha descrito, asimismo, su implicancia en la génesis del linfoma gástrico de tipo MALT, por lo que es considerado como un agente carcinogénico tipo I.
–¿Cuándo y quiénes la descubrieron?
–El descubrimiento de esta bacteria en el año 1982, por dos investigadores australianos del Royal Hospital de Perth, el Dr. Warren (patólogo) y el Dr. Marshall (gastroenterólogo) –lo que les valió el premio Nobel de Medicina en el año 2005–, ha cambiado la historia natural de la enfermedad ulcerosa gastro-duodenal, ya que la erradicación de la bacteria ha permitido reducir el porcentaje de recidivas de la úlcera péptica. Por otro lado, su eliminación posibilitó controlar en un alto porcentaje el linfoma de tipo MALT de bajo grado, algo impensado hasta hace poco. Existen pocos hallazgos médicos recientes que hayan tenido tanta repercusión clínica.
–¿Cómo se adquiere la bacteria, es contagiosa?
–En la epidemiología del Helicobacter pylori existen dos patrones diferenciados: uno, que se presenta en los países subdesarrollados, como el nuestro, que se caracteriza por una elevada prevalencia (cercana al 80%), junto con una rápida adquisición en la infancia.
En cambio, en los países más desarrollados la prevalencia es media y la infección se adquiere más tardíamente en la vida.
En el primero parece predominar la transmisión oral-fecal, y en el segundo, el mecanismo fundamental parece ser el oro-oral.
No parece transmitirse de especies animales al hombre, y el reservorio natural es el estómago humano; la propagación principal es vía oro-fecal, muy semejante a la de la hepatitis por virus A, a través de la ingestión de alimentos crudos –sobre todo vegetales–, agua o bebidas contaminadas con esta bacteria, y guardan siempre una relación inversa con las condiciones higiénicas, económicas y culturales de la población.
Se ha aislado la bacteria en placas dentarias. Estudios realizados en endoscopistas han encontrado una prevalencia superior a la población control debido al frecuente contacto con saliva y contenido gástrico de los pacientes explorados.
