Implantes dentarios

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La Dra. Patricia Fretes Wood, especialista en implantes dentales, de la Clínica Saint Germain, con colaboración del Dr. Andre Zetola, de Brasil, comenta sobre una proteína ósea BMP-2, capaz de transformar células indiferenciadas en células formadoras de hueso. Ahora, puede ser utilizada en odontología y prescindir de los injertos óseos, muchas veces necesarios para la rehabilitación con implantes.

Como muchos estudios concluyen, la falta de dientes disminuye la capacidad masticatoria, compromete la apariencia y la autoestima de las personas. En los últimos años ha crecido la elección de colocarse implantes por parte de los pacientes.

Considerando una solución avanzada, el implante dentario consiste en un dispositivo de titanio que puede sustituir la raíz de un diente perdido.

Nuevas técnicas de rehabilitación oral están surgiendo y son responsables de permitir una concordancia necesaria entre la estética facial y la composición dentaria y funcional de la boca. La ingeniería genética, después de años de estudio y experimentación, revoluciona la práctica implantológica y extiende los beneficios a los pacientes.

Para la instalación de los implantes dentarios es necesaria una cantidad ósea mínima, pero en muchos casos esto no se presenta así. Con el correr del tiempo, luego de haber perdido el o los dientes ocurren reabsorciones en el hueso, por causa de tratamientos de conducto fracasados, quiste residual, problemas periodontales, accidentes, fracturas u otras.

En 1965, el investigador Marshall Urist, de la Universidad de California, aisló una proteína responsable de la formación ósea, la proteína ósea Morfogenéticas (BMP). En los inicios de su utilización eran los cirujanos ortopedistas quienes accedían a los beneficios de la proteína para reconstrucciones de columna, por ejemplo.

El BMP actúa en la región implantada, donde se necesita hueso, induciendo la recuperación del tejido óseo, tornando los injertos óseos, donde generalmente es necesario retirar hueso de otra zona o utilizar hueso bovino (de vaca); innecesarios. La recuperación del paciente es más rápida y tranquila y el material es producido en el laboratorio de manera sintética evitando la transmisión de enfermedades.

Es la solución menos traumática y con mejores resultados para los portadores de deficiencias óseas, pues los recursos de la ingeniería genética ya están disponibles para el cirujano dentista.