La doctora Claudia González Hauron, especialista en medicina familiar, señala que “el botulismo es una enfermedad causada por la exotoxina del Clostridium botulinum, no común en nuestro país. La mayor parte de los casos son provocados por alimentos mal conservados, lo cual causa el botulismo clásico”.
“La toxina ingerida y quizás activada por enzimas digestivas actúa sobre las terminaciones colinérgicas del sistema nervioso periférico, causando así una parálisis motora. Se pueden presentar el botulismo alimentario, el botulismo del lactante, de las heridas, botulismo infeccioso del adulto”, resalta la profesional.
Afirma que “para el diagnóstico se realiza una tomografía computarizada de cráneo, examen del líquido cefalorraquídeo, aspirado gástrico y estudio de heces”.
Aconseja la doctora “evitar la contaminación de los alimentos cuidando la temperatura, salinidad y pH. Hervir las conservas antes de utilizarlas. Uso de la antitoxina en personas expuestas a alimentos contaminados, así como constante higiene de los que manipulan alimentos”.
“En cuanto al pronóstico, si se realiza el tratamiento oportuno se reduce el riesgo de muerte. Recuerde que el tipo de botulismo se determina por los datos que aporta el paciente al médico y por las manifestaciones clínicas”, agrega.
Para saber más
- El término proviene del latín botulus, que significa “embutido”. Otras fuentes señalan que el significado es “salchicha” o “salsa”.
- El Clostridium botulinum es una bacteria cuyas esporas son capaces de sobrevivir en los alimentos contaminados que han sido sometidos a procesos de elaboración incorrectos o almacenamientos inadecuados.
- La toxina botulínica bloquea la liberación de acetilcolina a nivel de la placa mioneural, impide la transmisión del impulso nervioso. Causa parálisis flácida de los músculos esqueléticos.
