El doctor Walter Martínez Gill, oftalmólogo, indica que la toxoplasmosis es una infección de las capas internas del ojo producida por el parásito Toxoplasma gondii, muy frecuente.
–¿Cuáles son sus vías principales de transmisión?
–La retinocoroiditis (inflamación de la retina y de la capa coroides del ojo) es la manifestación más común. Es bilateral en 85% de los pacientes y afecta la mácula –zona central de la visión– en 58% de ellos. Sin embargo, la vía oral por la ingestión de los quistes del parásito contenidos en productos como verduras, frutas, agua de beber o carne cruda o mal cocinada de un animal infectado se acepta hoy como la de mayor transmisibilidad.
–¿Afecta por igual a personas de todas las edades?
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
–Sí, y no distingue sexo, raza ni estrato social. Aproximadamente el 80% de los episodios de toxoplasmosis ocular ocurren en pacientes entre los 15 y 45 años.
Sus manifestaciones
–¿Cuáles son los signos y síntomas?
–La infección por el parásito toxoplasma gondii no es sinónimo de enfermedad, la cual suele cursar de manera asintomática o con síntomas muy ligeros, benignos, de corta duración. Una fase aguda podría manifestarse por inflamación de los ganglios de la región cervical, fiebre y decaimiento.
–¿Cómo se manifiesta a nivel ocular?
–Puede ser congénita y declararse al nacimiento, o aparecer posteriormente, con mayor frecuencia entre los 10 y los 20 años; o ser adquirida, y presentarse entonces en cualquier momento de la vida. Como manifestaciones, en los niños pequeños predominan el estrabismo, la leucocoria o pupila blanca y el nistagmo (movimientos oculares espontáneos). En los niños mayores, adolescentes y adultos los síntomas más comunes son enturbiamiento de la agudeza visual o pérdida de la visión central. En ocasiones la afección no da síntomas y suelen diagnosticarse durante exploraciones de rutina.
–¿Qué exámenes se requieren para el establecimiento de un diagnóstico de certeza?
–Es eminentemente clínico. Observación de las lesiones típicas del fondo de ojo y confirmado por las pruebas de laboratorio.
–¿Qué tratamientos se emplean?
–En la terapéutica se utilizan combinaciones de medicamentos. En pacientes con un adecuado estado inmune, dura de uno a dos meses. La meta del tratamiento es detener la multiplicación del parásito durante el período activo de la inflamación de la retina y el nervio óptico. El tratamiento clásico no carece de riesgo, pues solo requiere supervisión semanal de las plaquetas, debido a su toxicidad.
