Las lágrimas y el ojo seco

Las lágrimas son parte de una unidad funcional a la que llamamos superficie ocular, constituida además por la superficie de la córnea, la superficie de la conjuntiva, la parte interna de los párpados y las glándulas que producen las lágrimas.

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La principal función de las lágrimas es proporcionar una superficie óptica de alta definición, vale decir que en personas con ojo seco la visión puede estar comprometida. Además, actúa como un lubricante para el parpadeo, tiene componentes bactericidas, transporta oxígeno/dióxido de carbono y remueve partículas extrañas y células descamadas.

La lágrima está compuesta por tres capas. La más externa es una capa lipídica, la capa interna acuosa y la más profunda es mucinosa (dentro de estas capas se encuentran células y proteínas que ayudan en la defensa de la superficie ocular).

El síndrome de ojo seco se refiere a un grupo de desórdenes lagrimales asociados a incomodidad y síntomas visuales y posible alteración de la superficie ocular. El impacto en la calidad de vida en los casos severos es similar al producido por enfermedades cardiacas y renales.

Los estudios a nivel mundial han mostrado una prevalencia del 20%. A nivel país tenemos aproximadamente 1.500.000 paraguayos con síndrome de ojo seco. Se puede deber a una excesiva evaporación de las lágrimas (cuando afecta la capa más externa o capa lipídica) o a una insuficiente producción de las mismas (cuando la capa acuosa esta disminuida).

Los principales síntomas son: sequedad, ardor, sensación de arenilla, ojo rojo, fotofobia, alteración de la visión y fatiga ocular.

Mientras que los factores de riesgo incluyen que la persona sea mayor a 60 años, de género femenino, menopausia, medicación antihistamínica, antidepresiva, ansiolítica, diurética y antihipertensiva.

Otros son: enfermedades del tejido conectivo (artritis y lupus), cirugía refractiva especialmente LASIK y uso prolongado de computadora, ambientes poco húmedos (con acondicionador de aire).

El tratamiento va a depender de la causa, del examen oftalmológico, de los tests lagrimales y la severidad de la enfermedad. Contiene el uso de lágrimas artificiales, antiinflamatorios, agentes mucolíticos, suero autólogo, suplemento con ácidos grasos omega 3, gafas, lentes de contacto, humidificadores de ambiente, oclusión del drenaje lagrimal y cirugía de los párpados.

danicardoz@gmail.com

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