Mujeres activas

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Una de las armas a favor de los huesos es la actividad física, que debe ser autorizada por un médico. Al estar activas las mujeres cuidan su esqueleto, y si le sumamos la buena nutrición los resultados son mejores.

La osteoporosis empieza con dolores leves, es decir, molestias a las que el mismo paciente no presta importancia, más aún cuando el proceso de pérdida ósea es lento. Por ello, el doctor Eduardo Yoshizaki, especializado en cirugía de columna, refiere que se trata de una enfermedad silenciosa.

En relación con la osteoporosis en la columna, el experto señala que los primeros síntomas son los dolores en la columna debido a las microfracturas que se producen en esta parte del cuerpo de la persona. El diagnóstico se lleva a cabo a través de una radiografía, así como la densitometría ósea, que ayuda a medir el grado de pérdida de hueso en el cuerpo.

El profesional apunta que el tratamiento dependerá específicamente de la causa que ocasiona la osteoporosis, por ello se aconseja realizar los estudios pertinentes y específicos para cada enfermedad.

Recuerde que no “todas las mujeres padecen osteoporosis a cierta edad. El hueso se va formando desde pequeños; desde el nacimiento hasta los 30 años de edad se van acumulando depósitos de hueso. Y con la sana alimentación se aporta bastante calcio. A partir de los 30 años todos van a descalcificarse, pero para que el hueso se mantenga en buenas condiciones la persona debe estimularlo con ejercicios físicos”.

La clave, según el galeno, “es estimular al hueso con actividad física para que vaya depositando más calcio. Desde pequeños, la mejor manera de preservar un hueso es con ejercicios”, recomienda.

Causas 

El doctor Yoshizaki señala que “las causas de la osteoporosis son varias: la falta de estimulación o vida sedentaria que elimina el calcio y debilita el hueso más rápidamente de lo normal. Así como causas secundarias por uso de corticoides, enfermedades como el mieloma múltiple, lesiones metastásicas de la columna”, entre otras.

Añade que “el consumo por mucho tiempo de calcio puede generar complicaciones, como la formación de arenillas, por ejemplo”.