Palabras dichas

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-¿Qué es el sicoanálisis?

-El sicoanálisis muestra que las palabras dichas al azar por una persona analizada obedecen a una ley interna aún desconocida al principio por el paciente. Y al fin de cuentas hay allí mucho más que palabras, lo que sabremos después. Es una práctica inaugurada por Sigmund Freud en Viena, ya en el siglo XIX e inicios del XX. Freud se interesó por el sufrimiento síquico de las personas siendo que este sufrimiento no podía, entonces, ser explicado por cualquier teoría biológica o supuestamente científica de la época. Las analizantes (pacientes) de Freud eran principalmente mujeres. Ellas hablaban libremente y Freud fue constatando que había otro discurso que surgía entre líneas de lo que hablaban conscientemente y que comunicaban algún sentido escondido. Freud comenzó entonces a dar valor a lo que escuchaba entre líneas y eso produjo profundas modificaciones en los síntomas de los cuales esas pacientes se quejaban. Hubo discípulos de Freud, entre ellos destacó a Jacques Lacan, quienes hicieron avanzar al psicoanálisis más allá de lo que el propio Freud hubiese pensado.

-¿Para qué sirve?

-Sirve para que uno pueda ser lo que puede ser o lo que debe ser. Sirve para que el sujeto no sea apenas aquello que se espera de él, para que pueda ser diferente de la voz familiar, de la voz de las costumbres, de la tradición y del sentido común. Es tan fundamental, hoy en día, un método que ayude a las personas a huir de la homogeneización y encontrar su ser singular, único. Esto es lo fundamental. Recordemos que Freud decía que lo esencial del sicoanálisis era el propio análisis y que apenas secundariamente se alcanzaba el objetivo terapéutico. Por eso el sicoanálisis no es una sicoterapia como las otras. No es apenas otro método ni apenas una “otra forma de decir” las cosas. El sicoanálisis busca en lo más íntimo de alguien lo que le es extraño pero, al mismo tiempo, lo que le es más valioso y que suele ser rechazado o suele no ser admitido justamente por ser extraño o porque confronta con las normas del bienestar confortable.

-¿Cuánto tiempo dura un tratamiento?

-Puede ser poco tiempo, puede ser muchos años. Depende de cada caso particular.

-¿Cuándo ir al sicoanalista?

-Cuando lo desee, cuando pueda tomarse su libertad de reflexionar seriamente sobre sí mismo. Lo imprescindible es que haya un deseo decidido. Admitimos en análisis a aquellos que se comprometen con una investigación muy seria de su alma, diríamos. Hacer la experiencia de un análisis es algo importante para la vida de alguien. No es un ejercicio diletante (para hacer ostentación), ni un hobby para las horas libres. Generalmente quien va al analista es aquel que no encuentra más respuestas para sus enigmas en el ámbito de las teorías conocidas habitualmente, ni en la ciencia, ni en la religión, ni en las costumbres milenarias de su pueblo. El paciente que busca un análisis es un insatisfecho que puede angustiarse lo suficiente para decidir ir adelante con sus cuestiones, con sus dudas, con sus dolores, sin silenciarlos. Busca un análisis para hacerlos hablar. El que va al análisis tiene síntomas que hablan, solo que él mismo no sabe descifrarlos.

(*) Sicoanalista, miembro de la Escuela Brasilera de Psicoanálisis, miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, director del Instituto de Psicoanálisis de Orientación Lacaniana-Orla y miembro de Arandú.