Salvar el corazón

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Varios recursos tecnológicos estudian el corazón y ayudan a tratar la patología que afecta a las válvulas, el estrechamiento de cavidades cardiacas y el sistema arterial. El infarto puede detonarse por un pico de estrés.

El Dr. Gustavo Olmedo Filizzola, especialista en cardiología por la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica, fellow del Colegio Americano y Sociedad Europea de Cardiología, describe los procedimientos que se realizan hoy para salvar un corazón con peligro de infarto.

“Cuando ocurre un síndrome coronario agudo, como se denomina al conjunto de síntomas y alteraciones electrocardiográficas que ocasionan la obstrucción de las arterias del corazón (arterias coronarias), el procedimiento de elección es la realización de un cateterismo cardiaco o coronariografía”, afirma.

El profesional explica que el “cateterismo cardiaco es un procedimiento invasivo mediante la punción directa de una arteria periférica, generalmente de brazo o de la ingle, bajo anestesia local y en condiciones de máxima asepsia, en la sala o laboratorio de hemodinamia”.

El Dr. Olmedo dice que “el equipamiento radiológico sofisticado permite filmar y almacenar las imágenes obtenidas, luego de inyectar un producto de contraste radiopaco en las cavidades cardiacas, las arterias coronarias y las grandes arterias, mediante un tubo largo y delgado denominado catéter. Este método determina no solo la presencia de estrechamiento y obstrucciones en la circulación coronaria, sino también la patología que afecta a las válvulas, insuficiencia o estrechamiento y las anomalías en las cavidades cardiacas y el sistema arterial”.

El procedimiento es al mismo tiempo diagnóstico y terapéutico: “en el caso de una obstrucción o estrechamiento en una arteria coronaria, producida por una placa ateromatosa, es posible a través de los catéteres introducir una fina guía metálica que atraviese la zona afecta y luego sobre esta guía avanzar pequeños balones que son insuflados en el segmento estrechado, de tal manera a dilatarlo; esto se conoce como angioplastia”.

Así también menciona que “de igual forma se implanta el stent, que consiste en un dispositivo tubular, metálico, montado sobre un balón e impactado en el sitio estrechado, actuando como un tutor”.

El Dr. Óscar Bernal, cardiólogo, refiere cómo ocurre un infarto debido a un gran estrés. “Se ha demostrado que existe un aumento del riesgo de infarto agudo de miocardio (doble de lo normal) durante las dos horas siguientes a un episodio significativo de alteración emocional”.

En cuanto al diámetro de la cintura señala que “existen dos tipos de obesidad; la llamada periférica (el exceso de grasa está situado en glúteos, muslos y brazos), y la central (el exceso de grasa se concentra en el abdomen). Esta última tiene peores consecuencias para el organismo, ya que puede multiplicar por dos el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular”.