CIUDAD DEL ESTE (De nuestra redacción regional). Los “usurpadores” cercaron con tejido el espacio público y cobran desde G. 5.000 hasta G. 20.000 la entrada a los visitantes, que llegan masivamente a la costa del lago para refrescarse en esta época de altas temperaturas.
Igualmente, los avivados comercializan bebidas alcohólicas en inmediaciones del lago para aumentar el lucro con la usurpación de la franja de protección hídrica.
Durante un breve recorrido por la zona, constatamos que los visitantes se bañan en el cauce hídrico sin los recaudos necesarios: el balneario clandestino no cuenta con señales sobre el área permitida para el chapuzón. Tampoco tiene personal de salvavidas para un eventual rescate y se permite el ingreso de visitantes con botellas de vidrio al agua.
Lo más preocupante es la entrada indiscriminada al lago de criaturas, que no dimensionan el peligro latente en las aguas. Cada temporada varias personas se ahogan en este cauce considerado de mucho peligro por los Bomberos Voluntarios.
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El departamento de Medio Ambiente de la Municipalidad local había informado en reiteradas ocasiones que la costa de Acaray no está habilitada para el veraneo, porque no reúne las condiciones de seguridad ni está acondicionada para una playa. Además tiene alta contaminación por la instalación de mataderías en la zona.
Pese a las advertencias, los avivados siguen explotando el espacio público desde hace varios años. Llamativamente las autoridades municipales no toman medidas para recuperar la franja de dominio del lago. La intendente Sandra McLeod (ANR) había anunciado en 2013 la construcción de una costanera, a orillas del lago Acaray. La obra fue adjudicada a las empresas Constructora Alpe y Constructora Paraná. El costo del emprendimiento fue previsto en G. 12.000 millones, pero hasta la fecha no cuenta con fuente de financiamiento.
