CURUGUATY (Pablo Medina, corresponsal). Colonos de origen brasileño, afincados en el departamento de Canindeyú, apenas concluyó la cosecha de soja, iniciaron en forma masiva la siembra fuera de época de maíz, también conocido como zafriña.
La actividad agrícola resulta incesante en las propiedades diseminadas en la región, debido a que la siembra del maíz entre zafra debe realizarse a más tardar hasta mediados del mes de febrero.
Las últimas lluvias caídas en los primeros días de enero favorecieron el cultivo masivo del grano.
En los últimos años, en los distritos de Corpus Christi, Villa Ygatimí, Yvyrarovana, Curuguaty, Yasy Cañy (zona baja), Nueva Esperanza, Catueté, Francisco Caballero Álvarez, La Paloma y Salto del Guairá (zona alta), se registra una importante expansión de cultivos de maíz.
Sergio Wendling, uno de los productores, dijo que esperan obtener un rendimiento promedio de 6.000 kilos de maíz por hectárea, cuya cosecha deberá arrancarse en el mes de mayo.
Estimó que en todo el país se podría alcanzar un millón de hectáreas de maíz cultivadas fuera de época.
Buena expectativa
El productor Wendling remarcó que el buen clima en el primer mes de 2014 genera esperanza de un buen rendimiento, que redundará en mejores ingresos económicos en la presente zafra.
Actualmente, el 98% de las tierras mecanizadas empleadas en la zafra normal son aprovechadas para la zafriña, cuya siembra se realiza inmediatamente después de la cosecha de la soja, a fin de evitar que sea afectada por las heladas del invierno.
Se utilizan semillas de alto poder germinativo que permiten el desarrollo completo de las plantas en menos de 120 días.
Este tipo de cultivo se hace con el sistema conocido como siembra directa, es decir, sin remover el suelo o eliminar los rastrojos de la soja.
Rotación de cultivo
Según Máximo Heyn Wood, gerente del Centro de Desarrollo Agropecuario (CDA), dependiente del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), la siembra de zafriña permite la rotación de cultivos en fincas a manos de los productores de la región.
Explicó que este sistema consiste en sembrar la gramínea después de una oleaginosa (soja o trigo) para proteger el suelo, a más de generar ingresos extras en época en la que anteriormente no se tenía actividad agrícola.
El técnico estatal dijo que de no darse una adversidad en el comportamiento climático, ya sea de larga sequía o prolongadas heladas, los plantadores de maíz obtendrían un rendimiento promedio de hasta 6.000 kilos por cada hectárea cultivada.
En la última zafra, nuestro país alcanzó pico histórico en exportación de granos de maíz, por lo que se convierte en principal rubro alternativo para los productores del departamento de Canindeyú.
