San Cristóbal, ciudad aislada

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El municipio de San Cristóbal, ubicado al sur del Alto Paraná, es una de las zonas más abandonadas en el décimo departamento. La comunidad no tiene camino de todo tiempo, solo cuenta con dos puestos de salud sin capacidad para atender partos ni cirugías. Además los comerciantes deben hacer “vaquita” cada mes para el combustible y comida de policías de la zona.

SAN CRISTÓBAL. (De nuestra redacción regional de Ciudad del Este).Uno de los reclamos de la larga data de pobladores de este municipio es la falta de caminos. Se solicitó el asfaltado de un tramo desde la Ruta VI que además servirá a la comunidad de Naranjal. Otra alternativa para llegar a este distrito es el acceso por Juan E. O’Leary, unos 60 kilómetros, que tampoco cuenta con capa asfáltica.

El 13 de setiembre pasado, unos treinta delincuentes tuvieron en zozobra a toda la ciudad, y el apoyo policial tardó horas en llegar. En esa ocasión los malvivientes tomaron por asalto dos comisarías al hilo y al menos tres entidades financieras en simultáneo. Desde entonces, propietarios de negocios de la zona recurren a la “vaquita” cada mes para cubrir los gastos de alimentación y combustible de los agentes de la comisaría 20. Los fondos son administrados por una comisión de seguridad integrada por comerciantes de diversos rubros, incluyendo a la Cooperativa Pindó y entidades bancarias. Se entrega un aporte voluntario mensual para el mantenimiento de la sede policial y la recaudación promedio es de G. 4.500.000 a 5.000.000 y se destinan netamente para el mantenimiento de la comisaría local.

Cada semana se compran 60 litros de combustible que se entregan a los uniformados a través de órdenes de compras de la estación de servicio de la Cooperativa Pindó. Además se pagan G. 750.000 mensualmente por el servicio de limpieza y cocina, unos G. 650.000 semanales se destinan a la compra de víveres y artículos de limpiezas. También se aporta para el combustible del comisario para que este cumpla con su guardia en la jefatura de Alto Paraná con sede en Ciudad del Este.

El presidente de la comisión de seguridad es el farmacéutico Gustavo Salinas, y el vicepresidente es el propio intendente Idelfonso Santander. Salinas explicó que desde el atentado del que fueron víctimas decidieron organizarse para dotar de los servicios básicos a los uniformados. Después de aquellos hechos en la comunidad se reunieron los de la entidad bancaria, la cooperativa y formaron la comisión. A decir de Salinas, ahora se realizan tareas preventivas con patrullajes con mayor frecuencia, se incrementó de cinco a nueve los agentes policiales y la compra de dos armas largas. El jefe comunal está a cargo de las gestiones ante el Ministerio del Interior por una patrullera que se prometió cuando ocurrió el megaasalto.

AUTORIDADES AUSENTES

Ante el aislamiento en el que se encuentra San Cristóbal, la semana pasada llegamos hasta la ciudad con el objetivo de tener la versión de sus autoridades, principalmente sobre la falta de apoyo de otros sectores, pero el intento fue en vano. En la comisaría 20ª, del centro de la comunidad, informaron que el jefe, el comisario Ángel Reyes, no estaba. Con el intendente, Idelfonso Santander (PLRA), tampoco se pudo hablar porque estuvo participando de un retiro espiritual. En la sede de la Junta Municipal tampoco tuvimos suerte; el presidente, Sergio Rossato (ANR), y el vicepresidente, Hever Dávalos (PLRA), estaban fuera de la ciudad. Rossato explicó que estuvo en un sanatorio de Ciudad del Este con su hija internada.