El microimportador Gilmar Borges, de la ciudad de Pelotas del estado brasileño de Río Grande do Sul, entró a la historia siendo el primer comprador. Tuvo dificultades en cuanto a la inscripción de vehículos que realizarán el transporte de las mercaderías adquiridas mediante este sistema y la escasez de interesados.
La compra fue realizada en la tienda Nave Shop por 1.000 dólares. Tras un acto simbólico, el “sacoleiro” cruzó el Puente de la Amistad y realizó el trámite, que duró unos 4 minutos, en una de las cinco casetas habilitadas para el efecto en la aduana brasileña.
Borges dijo que se inscribió para operar en el sistema a inicios de 2011, con el seudónimo “Cellmm”. Otros 300 microimportadores ya están registrados en el lado brasileño, pero la lenta gestión en el lado paraguayo dificulta la dinamización. En Paraguay, apenas 23 de las casi 4.000 empresas están inscriptas.
Brasil comenzó la implementación del sistema el 8 de febrero de este año.
Borges dijo señaló que antes sufrían por la inseguridad, pero que ahora están legalizados y podrán llevar mercaderías al Brasil tranquilamente.
La ley
Mediante el RTU, creada a través de la Ley 11898, los “sacoleiros” pasan a denominarse microimportadores. Pueden llevar mercaderías desde Ciudad del Este al Brasil, pagando un tributo único, que es del 25% del valor de la mercadería. El objetivo es legalizar y formalizar la actividad de los compristas brasileños.
