Cada primer sábado de julio, el Paraguay recuerda que las mejores cosechas de su historia no las levantó un solo hombre, sino muchos, juntos, cuando no había otra opción más que confiar en el vecino.
El cooperativismo paraguayo: crecimiento sostenido con mirada al futuro
El movimiento cooperativo paraguayo consolida su posición como uno de los pilares del desarrollo económico y social del país. Al cierre del ejercicio pasado, el sector alcanzó activos históricos.
En este escenario, el Instituto Nacional de Cooperativismo (INCOOP) cumple un rol central como organismo rector del sector.
El ingeniero Carlos Romero Roa, presidente del INCOOP, traza un diagnóstico positi-vo del momento actual.
“El movimiento cooperativo goza de buena salud, con un crecimiento sostenido en los últimos 10 años, cerrando el ejercicio 2025 en aproximadamente U$S 9.000 millones”, cifra que refleja una expansión sostenida a lo largo de la última década.

Regulación moderna y supervisión preventiva
En el plano regulatorio, el INCOOP trabaja en la actualización de los marcos normativos para adecuarlos a las exigencias tecnológicas actuales y, paralelamente, avanza en la implementación de una supervisión basada en riesgos, un enfoque que busca anticiparse a los problemas en lugar de simplemente reaccionar ante ellos.
Estas iniciativas se desarrollan en el marco de convenios con la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y la Confederación Alemana de Cooperativas (DGRV), entidades con las que el INCOOP lleva adelante planes de reformulación de su sistema técnico, así como proyectos de asistencia y cooperación orientados a optimizar el funcionamiento de la institución.
En paralelo, y según confirma el presidente Romero Roa, se mantienen reuniones activas con estas entidades para perfilar nuevas cooperaciones que permitan seguir mejorando la infraestructura tecnológica y el flujograma misional del organismo.
Sobre el equilibrio entre control y promoción, Romero Roa sostiene que ambas funciones se retroalimentan.
“Al garantizarse la estabilidad financiera, además del cumplimiento estricto de reglas, principios y valores cooperativos, éstos actúan como la mejor herramienta de promoción del sector”.
Acompañamiento a las cooperativas de base
El INCOOP también ha fortalecido su pro-grama de Monitoreo y Acompañamiento dirigido a las entidades más pequeñas, especialmente las de reciente constitución.

El mecanismo incluye capacitación en materia legal y regulatoria, así como visitas in situ para conocer la realidad operativa de cada organización.
Un modelo multiactivo como ventaja diferencial
Con el 95% de las cooperativas paraguayas clasificadas como multiactivas, el país presenta un modelo singular en la región. La oferta simultánea de servicios de ahorro, crédito, producción, consumo y trabajo dentro de una misma entidad representa, según el presidente del INCOOP, la mayor fortaleza del sector.
“El mayor potencial de crecimiento del cooperativismo paraguayo no está en un sector específico, sino en la innovación tecnológica y la inclusión financiera rural dentro de su ya exitoso modelo multiactivo. La fortaleza justamente es que, en la misma entidad, el socio puede lograr la satisfacción de sus necesidades económicas, sociales y culturales”.
