De las alas de los pájaros a los aviones: cuando los animales inspiran a las personas

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GENTILEZA

Cuando miramos al cielo y vemos un pájaro volar, no solo vemos un animal: vemos una idea. Hace mucho tiempo, las personas observaban esasalas y se preguntaban, igual que nos pasa hoy: ¿podremos viajar por el aire? Con paciencia, dibujo tras dibujo, prueba tras prueba, aprendimos de la naturaleza… y así nacieron los aviones.

La naturaleza también nos dio pistas para movernos en el agua. Cuando vemos a los peces deslizarse sin esfuerzo, pensamos: ¿cómo lo hacen? Por eso, algunas prendas de natación o buceo se inspiran en la piel de animales marinos, para ayudarnos a nadar más «suaves», como si el agua nos empujara menos.

Y no solo copiamos el vuelo o el nado. También miramos cómo caminan los insectos y otros animales pequeñitos. Sus patas se apoyan y se levantan como en una coreografía. Hoy existen robots que intentan caminar de formas parecidas, para pasar por lugares difíciles, como si fueran hormigas o escarabajos.

Entonces, en clase podemos conversar: ¿qué cosas hacen los animales que nosotros no podemos hacer? ¿Volar sin motores? ¿Respirar bajo el agua? ¿Ver en la oscuridad? Cuando hacemos esas preguntas, empezamos a aprender como científicos: mirando con atención.

Hombre buceando.
Hombre buceando.

Para jugar y observar, podemos probar esto: salimos al patio y elegimos un animal. Caminamos como pingüinos, saltamos como ranas, nos estiramos como gatos, aleteamos como pájaros. Luego nos preguntamos: ¿qué parte del cuerpo usamos más? ¿Qué movimiento nos cuesta? ¿Qué podríamos inventar si copiamos ese truco?

La próxima vez que veamos un animal, recordemos: la naturaleza no solo vive con nosotros… también nos enseña.

Contestamos

1. ¿Qué invento usaríamos para viajar más rápido?

2. ¿Qué animal nos gustaría imitar? ¿Por qué?

3. ¿Cómo podríamos movernos si tuviéramos alas?