Porque cada vez que nos reta, ella tiene la razón, porque es nuestro aliento ante nuestras flaquezas, porque es el refugio de nuestros lamentos, y el trono de nuestras victorias.
Porque nos enseña que ser feliz no es tener una vida perfecta, sino que ser feliz es reconocer que la vida vale la pena vivirla, a pesar de todas las dificultades.
Su fuerza y su amor nos dirigen por la vida y nos dan las alas que necesitamos para volar.
Madre hay una sola, pero ella es ¡única!
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Te amamos mami.
Nadia y Ma. Paz
