Las cuarentenas en Paraguay a través de los ojos de la historia

En su historia, Paraguay experimentó varias epidemias. La última de consideración, en la que se aplicó una especie de cuarentena, fue la de la gripe española, en 1918. Sin embargo, hay registros de brotes de viruela y sarampión que causaban miles de muertos en la época de la colonia. Ahora, la del coronavirus, la enfermedad se propaga con mayor celeridad a raíz de la velocidad en las conexiones aéreas y un mundo mucho más globalizado.

Una publicación de finales de 1918 pide proteger a los niños de la gripe española.
Una publicación de finales de 1918 pide proteger a los niños de la gripe española.Gentileza, Hérib Caballero

“Sí hubo cuarentenas, en la época colonial se prohibía que se ingresen a los pueblos. En varios momentos hay pestes. Esto se sabe porque hay registros de que se rezaban rosarios. Hubo viruela, sarampión, causaba miles de muertos”, explicó el Dr. Hérib Caballero, doctor en Historia.

Una de las epidemias que implicó una suerte de cuarentena se inició meses después de haberse disputado la Guerra de la Triple Alianza, en 1865. El sarampión había llegado al país a pesar de los controles que se hacían a los barcos que llegaban a Asunción. Este puesto sanitario estaba ubicado en Humaitá, donde se trataba de hacer una suerte de “filtro” a las embarcaciones que hacían el tramo a Asunción desde la Argentina. “Se declaraban a los barcos en cuarentena”, explicó Caballero.

Otra cuarentena a los barcos se impuso en 1899, con una epidemia de peste bubónica, que dejó en Paraguay unos 300 muertos. En ese entonces Argentina envió médicos ya que nuestro país casi no tenía profesionales. También se extremaron medidas sanitarias como la quema de casas en la zona de la Chacarita y los caceríos cerca del Puerto de Asunción.

La gripe española fue una que surgió en el primer semestre de 1918 y que a nivel mundial mató a unas 90 millones de personas. En Paraguay los primeros casos se dieron a finales de octubre de ese año. El 28 de ese mes, la Policía prohibió a la población ir a los cementerios por el Día de los Muertos, que se recuerda el 1 de noviembre.

“En el boletín del 6 de noviembre se menciona el aumento de los controles, pues aparecieron los primeros casos de gripe en la fronteriza ciudad argentina de Posadas (...) pero a pesar de las precauciones la gripe brotó entre el personal de Correos y Telégrafos, siendo el primer foco detectado en Asunción”, recuerda uno de los estudios de Caballero titulado “La epidemia de gripe en 1918 a través de la prensa”, publicado en la Revista Paraguaya de Sociología en 2009.

La gripe se llamaba española, porque fueron los medios de ese país quienes publicaron por primera vez los casos. La enfermedad, sin embargo, se habría generado en los Estados Unidos o Asia. Eran otros tipos, no solo sin redes sociales, sino sin radio y televisión. Se habla de una suerte de censura en la difusión de estadísticas.

Caballero recordó que en esa época se prohibieron también los espectáculos públicos, la circulación de tranvías y las iglesias se cerraron. Ni siquiera se celebró el Día de la Virgen de Caacupé. Las farmacias tuvieron que abrir hasta en los feriados, afirmó el artículo científico.

El estudio de Caballero citó una información del periódico El Diario del 26 de noviembre de 1918: “La ciudad presenta un aspecto desolado. Los pocos transeúntes que se ven en las calles llevan no se sabe qué presentimiento en las pupilas y un pancito de alcanfor pegado a las narices. La vida nacional se va paralizando; el tráfico disminuye considerablemente, amenazando desaparece. Por las noches no se ven más que personas que van a las farmacias, en busca de alivio, a comprar a precios exorbitantes un poco de salud. El pueblo ha perdido su admirable alegría. Las risas se retuercen como sollozos, las sonrisas parecen muecas de adoloridos. Es que el que no ha caído aún, tiene en cama a un ser querido por lo menos y no tiene porqué estar alegre”.

La cantidad de muertes registradas en aquel entonces fue de 384 personas en Asunción de una población total de 50.000 habitantes, aunque no se contaron los fallecidos en el interior ni los indígenas del Chaco. Los más pudientes se refugiaron lejos de la capital en sus estancias, aunque hubo decesos en todas las clases sociales, precisó el historiador.

Caballero dijo que en aquel entonces, con la gripe española, la enfermedad tardó en llegar unos seis meses. El único medio de acceso de larga distancia eran los barcos. Evidentemente, la situación actual “desafía a los Estados a tomar medidas mucho más fuertes” porque hoy, con el coronavirus de Wuhan, llamado Covid-19 o SARS 2, el contexto es distinto en cuanto a comunicación y propagación: la enfermedad tardó solo dos meses en llegar al Paraguay y no quedan dudas de su expansión. El Gobierno ahora trata de mitigar el impacto con una cuarentena que sin dudas también será histórica.