Las revelaciones de “7 Cajas”

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Celso Franco y Lali González, protagonistas de “7 Cajas”, revelan vivencias y experiencias de sus personajes en la película nacional que derribó prejuicios y conquistó la taquilla paraguaya con más de 30.000 espectadores en sus primeros días.

Ellos son Víctor y Liz, dos jóvenes trabajadores que se ganan la vida en los suburbios del Mercado 4. Cómplices de aventuras, son el sostén narrativo de “7 Cajas”, película de Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori que hoy llena las distintas funciones en las salas de cines locales.

El alma de los personajes lleva por nombre Celso Franco (23) y Lali González (25), los actores que dan vida al joven carretillero y su aliada en un thriller que brilla por buenas actuaciones y la espontaneidad de sus diálogos.

Él es de Tobatí, ella de Asunción. Ella, además de actriz, también es abogada. Provienen de mundos diferentes; sin embargo, los une la pasión y el encanto que la actuación enciende en un escenario o frente a una cámara.

Esta vez comparten el mérito de lograr la empatía de los paraguayos, que los descubren en el primer largometraje de la dupla creativa Maneglia-Schémbori, cuya producción llevó al cine a más de 30.000 espectadores en su primera semana de exhibición.

Aún perplejos por los resultados que el filme arroja a diario, Celso y Lali disfrutan del éxito de la película y hacen un recorrido por su primer acercamiento a la producción, los claroscuros de sus personajes, anécdotas de filmación y la implicancia de formar parte de la nueva etapa que inician en el cine comercial paraguayo.

-¿Cómo llegaste a “7 Cajas”?

-Celso Franco (Víctor): Me convocaron para un casting al que me invitó Dani González; él en ese entonces estaba encargado de organizar el Festival de Teatro Juvenil en Asunción. Ya estuve participando desde 2009-2010; ahí le conocí y me invitó para el casting. Fue un día domingo, en el Mercado.

-Lali González (Liz): Para la película se hizo un casting en el predio del Mercado 4, también en Ypacaraí y en la productora de Maneglia-Schémbori. Yo fui la última en entrar al elenco porque fui la última en hacer el casting. Pasaron muchas chicas y, gracias a Dios, tuve la suerte de quedar. ¡Fue un golpe de suerte!

-¿Qué fue lo que más te gustó de tu personaje?

-Celso: La lucha que él le da a lo que quiere: la lucha de conseguir lo que busca. Eso es lo que más me gusta del personaje… Es un muchacho luchador que trabaja en el Mercado, que de chico empezó a trabajar, que vive prácticamente solo en el Mercado. De noche se queda a cuidar la casilla de su tía; se pasa viendo películas.

Es lo que más me gusta, porque es lo que tenemos en común con Celso también: un muchacho soñador que alguna vez soñó con estar en una pantalla grande y verse en pantalla.

-Lali: Lo que más me gustó fue poder construir un personaje totalmente diferente a lo que es mi vida. Liz es una carretillera del Mercado 4…  Y, si bien vivo a unas cuadras del Mercado 4, vivo una vida totalmente diferente. Poder integrarme con las personas, gracias a la Liz, de verdad que me ayudó a construir el personaje, usar el 'jopará' que usan en el Mercado 4…  Para mí fue un personaje enriquecedor, en lo personal y laboral, como actriz; me gustó muchísimo como experiencia y como vivencia, que hoy lo puedo disfrutar.

-¿Qué fue lo más difícil al hacer tu personaje?

-Celso: Creo que lo más difícil fue el arranque, porque me tocó grabar mi primera escena… estaba esperando grabar; me preguntaba cuál iba a ser mi primera escena, ya quería grabar, ¡porque nunca tuve experiencia de grabar ante cámaras, en televisión ni nada!

Mi primera escena fue con Fiorella Migliore, que se ve en una parte de la película. Fue lo más difícil al principio, porque era un beso con una chica como Fiorella Migliore; estaba nervioso y me dije: “¡Japiro! Si hago esto y me sale bien, todo ya depende de mí”.

-Lali: (Lo más difícil fue) memorizar el guión en el 'jopará' y en el guaraní; pronunciar bien para que se pueda entender perfectamente y mantener los dos meses de rodaje el personaje. Es muy difícil sostener la misma energía desde el inicio del rodaje.

También fue muy difícil la vivencia de las jornadas de los rodajes, ya que los días eran de madrugada… Mi horario de trabajo. Mi vida cambió dos veces, tu organismo cambia, tu ánimo cambia, mi vida era de noche.

-¿Una anécdota del rodaje?

-Celso: Lo más cotidiano en el rodaje eran las personas que se metían en la actuación, porque como era el Mercado 4, y como no teníamos control de las personas, teníamos que actuar entre la gente. Muchos, por ejemplo, no se enteraban, porque había un cartel que indicaba que se estaba grabando una película, pero muchos no veían y pasaban como si nada. Y ahí se metían en la escena. Muchas veces teníamos que detener la grabación y esas cosas…

En una escena donde tenía que tirarle una piedra a Lali, yo agarré una naranja medio podrida. Ella estaba escondida detrás de los tejidos, le agarró y se parte en mil pedazos y se revienta en la cara de Lali. Tuvo que cambiarse la remera porque quedó manchada.

Con las vendedoras a veces teníamos problemas porque ocupábamos mucho su lugar de trabajo y a veces tenían que dejar de vender, y estábamos más de una hora y esas cosas. Tuvimos roces con las vendedoras; son las que más se ‘plagueaban’ y metían mano dura. Los hombres prácticamente no…

-Lali: La mejor experiencia fue conocer la magia del Mercado, lo que es de noche. La mayoría de las personas lo conocen de día: el gentío, la multitud, que no se puede caminar. La magia de madrugada tiene otro toque, otro sabor y son varias caras de un mismo lugar.

El Mercado 4 tiene muchas historias… Nuestro país tiene muchas historias, y la experiencia de haber convivido con las personas del Mercado 4 día a día en el rodaje fue muy en rica como actriz y como persona.

-¿Cuál es tu escena favorita?

-Celso: Hay una escena, que para mí es lo más simbólico de la película: Víctor mirándose en el circuito cerrado, donde ve la tele y empieza a jugar con las cámaras. Es la más simbólica, porque es una mezcla de todo: la música como acompaña a la escena también te emociona de otra manera.

-Lali: Cuando nosotros corremos hasta la Virgen, me gusta mucho esa escena; además hay un toqueteo pero nada concreto; hay una complicidad, amistad. Le mete mucho a Dios, al catolicismo que está insertado en nuestra sociedad.

-¿Cómo preparaste tu personaje?

-Celso: Yo hablo guaraní, y eso ya tenía a favor. Y después nosotros tuvimos que ensayar dos meses antes con los actores. Hacíamos ensayos en el Mercado, y esas cosas ayudaron para ir creando el personaje.

-Lali: Tuve la ayuda de mi familia: en mi casa se habla guaraní, es un idioma que no es ajeno a mí. Siempre fui muy buena alumna, me enseñaron mucho.

La carretillera Liz, que es la persona que conocí; los ensayos previos al rodaje, en el Mercado… Conducir la carretilla también es una forma particular, porque es pesada y hay que tener equilibrio. No me fue demasiado difícil en el sentido de que gracias a Dios tuve la conexión y las ganas de hacer un buen trabajo.

-¿Cómo vivís este nuevo paso en tu carrera?

-Celso: Me veo muy afortunado realmente, porque me tocó ser parte de una película que ahora está marcando historia. Está dejando algo muy loco en la gente, que está dando muchísimas cosas a la vez.

La reacción de la gente, lo que estamos viendo ahora: la gente cómo entra a los cines, eso a mí me da mucha alegría. Ser parte de una película que marca una historia de Juanca (Maneglia) y Tana (Schémbori) en la película, que ganó un premio en San Sebastián, es un currículum bastante interesante.

También tuve la oportunidad de trabajar con Arnaldo André en “Lectura según Justino”. Dos películas, ya en menos de 3 años, acá en Paraguay, siendo actor, ya es un logro bastante importante.

-Lali: “7 Cajas” fue el primer largometraje que hice; también estuve con Arnaldo André, con “Lectura según Justino”. Espero que haya una continuidad. Creemos, por eso estamos en esto hace tiempo luchando y buscando.

-El éxito y aceptación de la película no tiene precedentes en el cine nacional. ¿Cómo disfrutás de este éxito?

-Celso: Para mí es algo impresionante; me impresiona cada vez que la gente me mensajea, me escribe, me dice muchas cosas; yo muchas veces me digo: “¿Será pio cierto? ¿No es para tanto?”. Pero después se ve, se nota la sinceridad cuando te dicen que les gustó la película. Me impresiona bastante. No puedo asimilar todo lo que está pasando todavía; pero cuando estoy solo pienso y es como para no creer realmente lo que está pasando, que acá en Paraguay tenga un impacto social muy fuerte… está generando muchas cosas.

-Lali: Estoy muy contenta, feliz y orgullosa de formar parte de un proyecto que signifique hacer sonreír a mi país con nada más y nada menos que con lo que amo hacer.

-¿Cómo fue verte por primera vez en pantalla?

-Celso: Estaba emocionadísimo; fue una mezcla de emoción, tristeza, alegría… Te entra de todo ahí en ese momento, porque es algo que todo el mundo estaba esperando. Yo estaba esperando hace dos años y medio, y para mí era muy increíble.

Me decía adentro mío que no creía lo que estaba pasando, donde todo el mundo, personas que yo siempre miré en la tele, personas que hace rato ya están metidas en esto, estaban mirándome en la película donde todo el mundo salió sorprendido. Hasta ahora pienso y no puedo asimilar todavía lo que me pasó.

-Lali: Doy gracias a Dios, porque todos los actores tenemos un miedo a vernos y aceptarnos, y siempre esperamos la aprobación del público. Pero estoy feliz de haber llegado al espectador, puedo decir que es misión cumplida.