Colección juvenil

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“Biblioteca para Jóvenes”, se denomina el proyecto dirigido por Nila López, y publicado por la editorial Servilibro. Está compuesta por ocho obras literarias en donde se “podrán conocer variadas cosas del Paraguay y su gente”.

“Esta colección Biblioteca para Jóvenes de Servilibro tiene un fuerte valor testimonial que con seguridad encariñará a los lectores”, expresa la dedicatoria de la escritora y poetisa Nila López, al comienzo de todos los libros que forman parte de la colección, que fue lanzada el 2 de agosto en el Juan de Salazar.

Estos libros son novelas cortas, de buen contenido, presentación y diseño. La iniciativa está pensada en los jóvenes de nuestro país y en la necesidad de que en cada hogar paraguayo exista una biblioteca, afirma Vidalia Sánchez, directora de la editorial encargada de armar la biblioteca.

“Las escritoras que forman parte de este emprendimiento ya son consagradas. Algunas de ellas era solamente poetisas y ahora se lanzaron a la novela”, revela la directora, agregando que fue Nila López la encargada de coordinar y organizar las tareas.

Adelanta que el próximo año, la editorial llevará adelante un proyecto en donde se dará mayor participación a los escritores jóvenes. “Ya incluimos para el presupuesto del año que viene, una colección en donde convocaremos a chicas y chicos, con talento, a que presenten sus obras y así poder seleccionarlas y publicarlas en la cantidad y tomos que haga falta”.

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Además del libro “Mita'i vale. La historia de Gervasio León” de Alberto Peralta, en la colección se incluyen las siguientes novelas:

Circo desolación, por Lita Pérez Cáceres

El libro es una aventura de tres muchachos. Uno es un chico de familia que escapa de su casa y va a Ciudad del Este. Este se encuentra con un ayoreo aculturado que fue abandonado y vive como puede. Luego viajan hasta Asunción, y en ese lapso les suceden muchas cosas a ambos.

Posteriormente, en Caacupé, conocen a un muchacho argentino que hace malabarismo en las esquinas. Él les cuenta la historia de su vida y los lleva a su casa, ubicada en un barrio muy pobre, dentro de una choza. Entonces, ellos conocen la vida tan terrible de la gente pobre y sufren algunas experiencias negativas; lo que sirve es que ambos vuelven a sus raíces. El chico, Francisco, retorna con su familia, y Tomás, el ayoreo, va al Chaco para conocer a los suyos, explica la autora de la novela.

“Tiene un lenguaje muy crudo y real”, asegura Lita, y agrega que “va dirigida a los jóvenes, de quienes estoy muy convencida que pueden cambiar, lo que nosotros, los adultos, hacemos mal en este mundo”.

La escritora señala que una de las características de esta novela es que comprende la narración no lineal, propia del post-boom literario. “Traté de no hacerla muy difícil, pero hay momentos en que la narración se adelanta y después vuelve. Antes yo escribía explicando mucho. Ahora no. Quiero que el lector saque sus propias conclusiones y que participe activamente”, aclara.

Pérez comenta que conoce a este grupo de escritoras hace más de veinte años, y que anteriormente ya había participado de una colección para niños, en compañía de Nila y otras escritoras. “Cuando me propuso esto, acepté inmediatamente”, confiesa.

El ayudante de los genios, por María Irma Betzel

“Con un personaje joven, realicé una novela en donde uní varios elementos que pude obtener a medida que iba leyendo textos de Biología. Fui realizando algunas anotaciones acerca de interesantes descubrimientos que ocurrieron en la antigüedad, con hombres que no tenían recursos suficientes para hacer investigaciones. Tampoco tenían ninguna base teórica de otros estudios, y, a fuerza de ingenio, fue que lograron descubrimientos muy simpáticos y atractivos”, explica la autora de la novela.

Manifiesta que “está hecha, un poco, por amor a la ciencia y con un componente lúdico, algo fantástico”.

Sobre el mensaje, asegura no saber si existe uno, pero dice que el mensaje más importante, a fin de cuentas, es la vida en sí. “Soy Bióloga, y todo lo concerniente a la vida es algo que me apasiona. Cada instante de la vida quisiera que tengan estos componentes: fantasía, alegría, creatividad y paciencia”.

“Fue a través de una llamada telefónica que Nila me dijo que tenía dos meses para presentar una novela. Como era poco tiempo, me asusté, pero, como ya tenía algo en la computadora, no me costó demasiado terminarla”, cuenta la escritora.

Cuestionada acerca de si la literatura femenina ha trascendido a nivel nacional, Betzel asegura que ellas “han tenido un gran despliegue en la literatura, desde la década de los 80, con gran expansión”.

Asegura que “la mujer superó esa etapa de escribir solamente poemas épicos, o sobre el amor, etc. Sino que ahora tocan temas más sociales, más científicos”.

El ayer que vuelve, por Delfina Acosta

“En este libro plasmo algunos recuerdos de mi infancia”, expresa la escritora. “Creo que he tratado de comunicar, a los lectores, vivencias hermosas de un tiempo pasado. Con cierta dosis de fantasía, he alumbrado tales recordaciones, pues creo que toda creación literaria se debe a la imaginación, que no acepta precisamente realidades”.

Asegura que “a medida que iba escribiendo la obra, sentía cómo los juegos, las chiquilladas, las anécdotas, regresaban de su entorno lejano para cobrar vida, satisfacción y pulso”.

Confiesa finalmente que “en este texto creo haber rendido cierto homenaje a mi niñez”.

Viaje al paraíso, por Lourdes Espínola

Esta novela está escrita en primera persona. La voz narrativa es femenina. En ella se relata la historia de una vida entera, desde el nacimiento hasta el final de esta, de una forma simbólica y onírica. El tono es como si fuera un entre-sueño y un duermevela.

Tiene esas sensaciones e imágenes, que aparecen al inicio de la madrugada, cuando una todavía se encuentra medio despierta, o medio dormida, o al final del día, en la noche.

Son las victorias, las derrotas, las cosas agridulces de las enfermedades, los amores, es una vida entera. La parte final, por sobretodo, tiene mucha carga simbólica del anhelo de una vida espiritual más alta, opina la autora.

Lourdes señala que “al utilizar el lenguaje simbólico, cada uno va poniendo una carga distinta a su símbolo, entonces esa interpretación es la parte del receptor que completa la obra”.

La autora ya no publicaba en Paraguay desde hace más de 20 años, debido a que la mayoría de sus publicaciones las hacía en Europa, y también, en su momento, en los Estados Unidos. “Vidalia, desde hace tiempo, me estaba pidiendo que publique algo, y fue Nila quien me alentó a incursionar en este campo, pues nunca me había aventurado en una novela corta”, revela la autora.

Con respecto a la literatura femenina y su proliferación a en nuestro país, Lourdes, quien también es presidenta de la sociedad de Escritoras Paraguayas Asociadas (EPA), afirma que “la producción femenina se ha triplicado, desde el final de la dictadura del 89”. Añade que “la calidad es cada vez más sustantiva y las temáticas, que incursionan las mujeres, son diferentes a las tradicionales -como la poesía amatoria- asociadas con la literatura femenina”.

La nación invisible, por Raquel Chávez

En este libro, Alejandro, el joven protagonista, tiene lo que se llama un “viaje iniciativo”. Primeramente recorre el Cerro Corá, luego va a las grutas donde están los petroglifos y llega a la cima del Cerro Lorito, ya en un estado de conciencia que los místicos conocen.

Se siente en armonía, como si estuviera en contacto con la naturaleza. Después experimenta lo que se llama “la expansión de conciencia”, y es en ese momento donde se siente unido prácticamente a todo.

Como viene con un dolor muy grande desde Cerro Corá, y como ya no quiere que dañen a su país, realiza una invocación en la cima del cerro, a los cuatro vientos. Inmediatamente pide que nunca más vengan a dañar al Paraguay porque ya hubo un genocidio durante la Guerra de la Triple Alianza.

Fija su mirada hacia el sur y dice: “Los ríos son libres”, rechazando de esta forma la mediterraneidad, que es como un drama para nosotros, hoy día. Luego mira al norte, cruzando el Orinoco, y dice: "En Paraguay nosotros vamos a vivir en libertad, en paz y en justicia", puntualiza Raquel en una breve reseña de su libro.

Explica que el mensaje de la novela es el de la “defensa de nuestra soberanía y de todo el sufrimiento que han pasado los paraguayos en años anteriores”

Según ella, “los libros de viajes son los mas interesantes, porque los viajes siempre significan descubrimiento”.

Raquel nunca ha escrito una novela, y desde su percepción “es una experiencia bastante perturbadora porque no sabés donde ir”.

“La realidad es múltiple y tiene muchas dimensiones. Yo digo que la nación invisible, la que nos ve, es la que esta formada por todos nuestros pensamientos y sentimientos. Eso en algún momento bajará de la realidad. Si los pensamientos son de odio, existirá el odio por fuera, pero si los pensamientos son puros, como los de este joven, el país mejorará porque lo que está dentro, está afuera”, concluye.

Donde el río me lleve, por Milia Gayoso Manzur

Esta es la historia de una joven paraguaya nacida en Villa Hayes. Su madre la abandonó en su casa a los seis años. A los nueve se propone dos cosas: que triunfaría y que encontraría nuevamente a su madre.

A los 18 logra viajar a Buenos aires, y ese deseo formulado por ella "Donde el río me lleve", es como una metáfora.

Su historia se asemeja un poco a la situación de los compatriotas que viajan a otros países en busca de un futuro mejor, resume brevemente Milia.

Con esta novela, la autora rinde un homenaje a su pueblo, que es Villa Hayes. “Extraje algunos pequeños retazos de mi infancia en esta novela, y de esta manera nace la abuela de Lara, que se asemeja a mi abuela Alejandra”, confiesa.

Si la mujer cumple o no un rol más relevante dentro de la literatura paraguaya, la autora expresa que “solo en Servilibro ya se editaron centenares de títulos de escritoras paraguayas, con eso ya te podés dar una idea de la cantidad que hay. Y se escribe de todo. Los temas en la actualidad son más universales. La historia de Lita Pérez por ejemplo, es una maravilla. La de María Irma está lleno de Ciencia. Lourdes Espínola le da una gran dosis de poesía, y la de Alberto Peralta nos propone un poco de historia. Y no olvidemos la de Raquel Chávez, que es una obra altamente ecológica, una maravilla”, concluye.

¡Socorro! ¡Socorro!, por Nila López

La novela cuenta la historia de una niña que se va haciendo mujer, y pide socorro por todos los socorros que pide el resto del mundo. Esta niña tiene muchos naufragios, le pasan muchas cosas, encierros interiores, encierros en investigaciones, encierros como presa política, etc. El final es muy feliz, comenta brevemente la autora.

Confiesa que “es una micro-novela muy confesional” en donde expone los sentimientos del corazón y dice cosas como que las alas son para volar y que siempre hay una noche que se estrella en el día.

“Quisimos textos jóvenes, que empezaran a escribirse en ese momento en que yo convocaba a los autores. Entonces, entre los escritores que yo sabía que escriben rápido, de “pluma fácil”, estaba Alberto Peralta”, comenta Nila, y afirma que convocó a Alberto “por toda su experiencia” en el campo literario.

La razón por la cual juntó a escritoras como Milia Gayoso y Lourdes Espínola en una colección como esta fue “porque ya conocía el trabajo de cada una, la vocación y la manera en que trabajaban”.

“Los jóvenes pueden leer estos libros, al igual que los padres. Va dirigido a jóvenes de cualquier edad”, señala la autora, afirmando finalmente que “las mujeres escriben mucha más literatura que los hombres”.

La Biblioteca Juvenil se encuentra disponible en la librería “Servilibro”, ubicada en la Plaza Uruguaya. Cada libro cuesta G. 25.000, y la colección completa tiene un costo de G. 200.000.