La realidad actual de las pilas y su impacto

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Las pilas no son tan contaminantes como algunas organizaciones no gubernamentales lo hacen creer, es lo que sostienen empresas dedicadas al ramo. Dos expertas en el manejo de las baterías, estuvieron en Paraguay y propusieron alternativas.

Las argentinas Susana Paviolo y Eugenia Strunz, directora y secretaria de la Cámara de Importadores de Pilas y Baterías (Cipiba), estuvieron en el Paraguay y se reunieron con gente de la Secretaría del Ambiente y de la Municipalidad de Asunción.

La Cipiba integran prestigiosas marcas como ser Panasonic, Rayo Bac, Duracell, Energizer, entre otras. Las expertas brindaron una breve explicación a ABC Color, donde aseguran que las pilas legales y actuales, ya no son contaminantes, porque se rigen por estándares internacionales.

Las expertas indicaron que las pilas están dividas en dos tipos: primarias y secundarias.

Las primarias son las más usadas en el Paraguay, como: las pilas comunes y alcalinas. Técnicamente son las baterías que no pueden ser recargadas mediante electricidad.

Desde 1993, dichas alcalinas ya no contienen mercurio incorporado, que es el elemento que puede ser contaminante.

Según las expertas, ni siquiera cuando las pilas tenían mercurio eran un riesgo para el ambiente. Pusieron como ejemplo que en Japón se simularon terrenos de relleno sanitario en ocho silos, donde se cargó residuos domiciliarios con todo tipo de pilas.

Luego de 10 y 15 años, respectivamente, en los silos no se encontró erosión significativa en las pilas, así como tampoco se detectó liberación significativa del mercurio.

Indicaron que en la región, en países como Paraguay, Argentina, EE.UU. y Canadá, no se permite la entrada de pilas primarias con mercurio.

Hicieron la salvedad que existe la circulación de pilas falsas en el continente, que pueden tener componente nocivos para el medio ambiente.

La Convención de Basilea, que cuenta con 172 miembros, entre ellos Paraguay, en 1992 determinó cuáles son los residuos peligrosos, manifestando que las pilas primarias no entran en esta categoría.

La Convención determinó que las pilas que contienen mercurio, cadmio y plomo, son considerados residuos peligrosos.

La presencia de manganeso en las pilas alcalinas y de zinc y cobre en las comunes, no son consideradas pilas peligrosas, según la Convención.

Para ser considerado peligroso, los residuos deben tener combustibilidad, toxicidad, daño posible, corrosión, irritabilidad, cancerogenicidad, toxicidad reproductiva y mutagenecidad.

Las pilas secundarias son las que comúnmente se conocen como recargables, manifestaron las representantes de la Cipiba.

En sus inicios, las pilas recargables tenía cadmio, pero este metal ya no se utiliza actualmente en las baterías.

La recomendación es no mezclar las pilas secundarias con la basura domiciliaria, con el fin de llevarlas a un proceso de reciclaje, que tenga un resultado sustentable.

Las expertas fueron categóricas en decir que en la región no existe un solo lugar que esté preparado para el reciclaje de pilas, por lo que recomiendan usar el sistema de relleno de seguridad o la exportación a lugares con infraestructuras, bajo las normas de seguridad correspondientes.

En cuanto a la recolección y almacenamiento de pilas, cuestión que en el Paraguay lo hace la fundación “Itá Enramada”, se debe seguir ciertas normas, refirieron las extranjeras.

Explicaron que para la recolección de pilas usadas, se debe primero tener un destino final, a fin de que exista un proceso ambiental correcto.

Aconsejan que la recolección de pilas solo sean realizadas por adultos y no por niños. Recomiendan aprender de los errores que hubo en la experiencia en la recolección de pilas.

Manifestaron que el almacenamiento tienen que ser en lugares adecuados y en recipientes separados y debidamente clasificados.

Pusieron como ejemplo que distintos tipos de pilas almacenadas en un mismo recipiente, la carga residual puede generar un voltaje como para elevar la temperatura, que al final causa incendios y hasta explosiones.

Expresaron que la vitrificación, la cementación y ceramicación son experiencias que no rindieron resultados.

Las expertas están en desacuerdo con el sistema que usa la fundación “Itá Enramada”, porque el sitio almacena pilas en recipientes, sin la debida clasificación y guardándolas en tambores que se encuentran al aire libre, a la vera de la calle y sin protección alguna.