Las muchas caras de Eddie

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Una mirada a las muchas facetas y apariencias de una de las figuras más emblemáticas de la historia del metal, la polifacética presencia que adorna conciertos y discos de Iron Maiden.

Este domingo, miles de fanáticos paraguayos del metal verán cumplido un sueño que hace solo unos años habría sido considerado poco probable: Iron Maiden dará su primer concierto en Paraguay, en el Jockey Club de Asunción, en un show que también incluirá a bandas de alcance mundial como la sueca Ghost y los pioneros del thrash metal Slayer.

Desde sus inicios, la banda que ahora conforman Bruce Dickinson, Steve Harris, Janick Gers, Dave Murray, Adrian Smith y Nicko McBrain cuenta con una figura emblemática que se encuentra plasmada en todos sus discos, observa con una mirada ominosa a la banda y al público en sus conciertos y a veces incluso se unía a la banda en el escenario.

A través de los años ha ido cambiando de apariencia, de tamaño y hasta de planeta, pero una carátula de un disco de Iron Maiden sin Eddie the Head, tome la forma que tome, es algo difícil de concebir.

La emblemática mascota nació como una máscara creada por un estudiante de artes plásticas que era amigo de Dave Beasley, quien en los años iniciales de Iron Maiden se encargaba de manejar la lumínica, pirotecnia y demás efectos especiales en las presentaciones en vivo de la banda. Beasley incorporó a “la Cabeza” (the Head) -como lo llamaban por entonces los músicos- en la escenografía de la banda.

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Fue justamente ese apodo el que le dio el nombre de Eddie: la palabra “head” (cabeza), con el acento londinense de los integrantes de la banda, sonaba muy parecido al nombre “Ed”.

En el futuro, Eddie se convertiría en un participante mucho más activo de los conciertos de la banda. Ocasionalmente ingresando -en la forma de un hombre disfrazado y usando zancos para dar la sensación de que se trataba de un gigante- para pasear por el escenario mientras el grupo tocaba.

Eddie formó parte de las carátulas de la banda desde la primera, “Running Free” (1980), aunque en ella no se le veía la cara. Recién en la portada del primer disco, “Iron Maiden”, Eddie se reveló en toda su inquietante y emblemática gloria, como una figura calavérica con cualidades de zombi, con una larga cabellera.

Inmediatamente, Eddie causó controversia cuando, en el segundo “single” de la banda, “Sanctuary”, en cuya portada aparecía armado con un cuchillo y parado junto al cuerpo -con el rostro censurado- de Margaret Thatcher, por entonces primera ministra de Gran Bretaña. Thatcher aparentemente se tomó la venganza, porque en la portada del siguiente “single”, un cover de la canción de Skyhooks “Women in uniform”, se ve a la política, metralleta en mano, a punto de emboscar a Eddie en una calle.

Una versión fantasmal de Eddie hacía su aparición en la portada del single “Twilight Zone” (1981), en el espejo de una mujer, mientras que en “Purgatory” adquiría cualidades demoníacas. Justamente el Diablo sería su nuevo rival en la carátula del disco “The Number of the Beast” (1982), donde aparecía controlando al Diablo como un titiritero mientras este controla una marioneta más pequeña de Eddie; la rivalidad continuaría en la portada del single “Run to the hills”, donde Eddie pelea con el Diablo armado con un hacha; Eddie debe haber ganado, porque en la carátula del single que da nombre al disco aparece sosteniendo la cabeza decapitada del Diablo.

La portada -inspirada según el artista Derek Riggs en la portada de uno de los cómics del personaje de Marvel “Doctor Strange”- y la letra de la canción titular causaron controversia, principalmente en los Estados Unidos, donde se acusó a la banda de ser satanistas; en varios puntos del país grupos conservadores quemaron o destruyeron de otras formas, públicamente, los discos de la banda, y la gira de promoción del disco fue objeto de boicots y protestas cuando pasó por Norteamérica.

En el siguiente disco de la banda “Piece of Mind”, Eddie aparecía como un paciente lobotomizado de un manicomio, con todo y chaleco de fuerza, en una de sus apariciones más icónicas. Luego de adquirir alas de metal y un lanzallamas en el single “Flight of Icarus”, Eddie se puso la icónica casaca roja del Ejército británico para “The trooper”, probablemente una de las versiones más universalmente reconocidas del personaje, y que por estos días se puede ver en los varios carteles publicitarios del concierto del domingo que hay por las calles de Asunción.

Otra de sus más representativas encarnaciones sería la que tomaría en el disco “Powerslave” (1984) en la que aparece nada menos que como una gigantesca esfinge del antiguo Egipto, una imagen que presentaría en más de una portada en el futuro, e incluso de gira con la banda.

Luego de ser piloto de aviones en la portada del single “Aces high”, Eddie cambió a otra de sus más emblemáticas formas, la de un cyborg parcialmente cubierto en músculos orgánicos y armado con una pistola futurista, recorriendo una ciudad claramente inspirada por la versión de Los Ángeles de la película “Blade Runner” en el disco “Somewhere in Time” (1986).

Para cuando llegó “Seventh son of a seventh son” (1988), Riggs ya estaba, según él mismo lo dijo, “harto” de dibujar al personaje, por lo que hizo una versión surreal en la que sólo tenía medio cuerpo para la portada del disco.

El personaje sufrió un “reinicio” en la portada del disco “No Prayer for the Dying” (1990), volviendo a la apariencia original de zombi con pelo largo de los primeros discos. Sin embargo, para la portada del disco de 1992 “Fear of the Dark”, la banda comenzó a aceptar colaboraciones de otros artistas, y en vez de ir con la propuesta de su habitual colaborador Riggs decidieron usar el arte de un dibujante llamado Melvyn Grant, quien retraró a Eddie como un monstruo-árbol en un oscuro bosque.

Su próxima gran metamorfosis llegó con el disco en vivo “Live at Donington”, que incluía la actuación que la banda hizo en el festival “Monsters of Rock” celebrado en el Castillo de Donington, el 22 de agosto de 1992. El dibujo, de Mark Wilkinson, mostraba a Eddie como un gigantesco y esquelético hombre-murciélago.

En “The X Factor” (1995), en cuya portada se ve a Eddie siendo sujeto a una lobotomía –de nuevo-, el personaje volvió a perder su cabellera, manteniendo una apariencia más o menos similar en los singles de ese disco y en el siguiente, “Virtual XI” (1998).

Eddie incluso hizo el salto a los videojuegos en 1999 en “Ed Hunter”, un juego exclusivo para PC en el que los usuarios deben seguir al personaje por recreaciones de varias de las portadas de los discos de Iron Maiden –incluyendo niveles basados en “Killers”, “Piece of Mind”, “The Number of the Beast”, “Live After Death”, “Powerslave” y “Somewhere in Time”. El juego fue lanzado con un disco de grandes éxitos que marcó el regreso a la banda del vocalista Bruce Dickinson.

En el disco “Brave New World” (2000), Eddie se transformó en una nube que cubre ominosamente una versión futurista de Londres, una nube que cubriría también el mundo entero en el disco del single “Out of the Silent Planet”, y al público de Rock in Rio en la portada del disco en vivo sobre la actuación de la banda en la edición de 2001 de ese festival en Río de Janeiro, Brasil.

Luego de destruir el edificio de la BBC en la recopilación “BBC Archives” y enseñar el trasero en “Best of the B-Sides” (ambos de 2002), el polifacético personaje se convirtió en rey en la portada de otro recopilatorio, “Edward the Great” (2002).

En el decimotercero disco de estudio del grupo, “Dance of Death” (2003), Eddie se consiguió nada menos que el trabajo de la Parca, enfundándose la túnica con capucha negra y empuñando la guadaña, y en el disco en vivo “Death on the Road” se presentó como un enterrador, aún armado con su guadaña y guiando un carruaje acordemente adornado con calaveras.

Dejaría ese empleo para ir a la guerra en el disco “A Matter of Life and Death” (2006), en el que se lo muestra parado sobre un tanque en indumentaria de soldado, y acompañado por otros esqueléticos combatientes en medio de un devastado campo de batalla.

Para 2010 –luego de que volviera a tomar su forma de cyborg en el recopilatorio “Somewhere Back in Time”- ¿qué cosas nuevas quedaban en las que Eddie podía convertirse? Un extraterrestre es obviamente la respuesta más lógica, y es exactamente esa la forma que tomó en la portada del disco de 2010 “The Final Frontier”, una portada que causó cierta controversia entre los fans, ya que supone un cambio muy radical en el diseño del personaje.

El propio dibujante, Melvyn Grant, dijo que la criatura en la portada no es Eddie, aunque la banda insiste en que sí lo es, y la versión gigante de escenario del monstruo que acompañó a la banda en la gira siguió siendo llamada Eddie.