Cuando se acuña un sueño

Este artículo tiene 13 años de antigüedad
Imagen sin descripción

El destino la sorprendió en Buenos Aires con la actuación como forma de vida. Tras compartir créditos con Ricardo Darín, hoy la paraguaya Loren Acuña personifica a la tía de Arnaldo André en la película que por estos días se rueda en San Bernardino.

Hace más de veinte años llegaba a Buenos Aires para estudiar una carrera universitaria. Lo que sigue pudo ser la historia de una médica o una abogada más en las afueras de nuestra frontera. Pero la vida sorprendió a esta paraguaya con creces: alguien le recomendó actuar, y –desde ahí, y casi sin proponérselo–, inició una aventura que hoy parece no tener fin. Desde pequeñas participaciones en éxitos de la TV argentina como “Poliladrón” y “Ricos y Famosos” (1997), primero, a tiras convertidas en clásicos como “Son Amores” (2003), “Chiquititas” (2006) y “Sos mi vida” (2006), alimentaron en Loren Acuña un currículum admirado por destacados productores y directores que hoy la convocan para sus producciones.

En cine, su primera experiencia fue “Diario para un cuento” (1997), una coproducción argentino-francesa de Jana Bokova. En 2003 protagonizó “Estudio para una siesta paraguaya”, película sobre una inmigrante ilegal paraguaya recién llegada a Buenos Aires. El personaje le valió el premio a Mejor Actriz del Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos del Mercosur.

Tras unas cuatro películas, la laureada directora argentina Lucía Puenzo la seleccionó especialmente para integrar el reparto de “El Niño Pez” (2008), película que teje en su trama una historia de fantasía guaraní.

Más tarde, el también prestigioso director Pablo Trapero la escogió para integrar “Carancho” (2010), película en la que compartió créditos con el actor más admirado de la Argentina: Ricardo Darín. En ese mismo año, la dupla de directores Gastón Duprat y Mariano Cohn la seleccionaron para integrar “El hombre de al lado”, calificada como la mejor película del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2009, y premio del público en el Festival de Toulouse, entre otros.

Con vasta experiencia también teatral –actuó en, al menos, una docena de obras estrenadas en la capital argentina– el sueño de la actriz paraguaya, sin embargo, se cumple en su país natal. Esta vez de la mano de su compatriota, el popular y admirado Arnaldo André.

El actor paraguayo de amplia trayectoria –popularizado en la Argentina por éxitos como “Rolando Rivas, taxista”, “Piel naranja” y “Amo y señor”– se animó a dar sus primeros pasos como director y guionista con la película autobiográfica “Lectura según Justino”, actualmente en rodaje, basada en parte de su vida adolescente en San Bernardino. En el proyecto, Acuña interpretará a un personaje cercano a los afectos de André.

“’Lectura según Justino’ llegó directamente a mi corazón el día que mi queridísimo Arnaldo André me propuso de una manera tan dulce y emotiva que fuera su ‘Tía Ika’”, comenta Loren, instalada en San Bernardino a pocas semanas del inicio del rodaje. La respuesta, sin dudas, fue inmediata. “Entre risas y lágrimas de emoción, sin dudar ni un segundo, le respondí con un ‘Gracias’ y un abrazo que aceptaba de todo corazón encarnar a su amada tía”.

-Tu personaje conduce la historia desde un lugar importante. ¿Qué podés adelantar de tu papel?

-Mi personaje es sumamente importante, ya que es una de las personas que Justino más afecto tiene. Es parte de su familia, es como su segunda mamá, son muy compinches. Una mujer que nunca se pone mal por nada a pesar de la vida tan dura que les toca vivir. Ella es uno de los pilares de la familia; es muy guapa y muy alegre.

-La película está ambientada en 1955. ¿Cómo preparaste el personaje?

-Compuse este maravilloso personaje con tanto entusiasmo, recurriendo a recuerdos de mi infancia en mi añorado General Artigas (Itapúa) natal, investigando. La búsqueda fue intensa y muy fructífera.

-¿Cómo ves a Arnaldo André en su debut como director y guionista?

-Arnaldo André es un director exquisito: pone el corazón en cada escena. Estoy absolutamente conmovida de ver con qué amor, entrega y pasión va plasmando cada pedacito de esta maravillosa historia que él mismo guionó. Una historia apasionante de una belleza, un colorido, con personajes increíbles con un conflicto atrapante. Me encanta y soy feliz de saber que Paraguay y el mundo entero pronto podrán disfrutar de una excelente película.

-¿Cómo fueron estos primeros días de rodaje?

-Estos días de rodaje son tan maravillosos… El equipo de gente es espectacular, todos excelentes profesionales y buenísimas personas. Estoy viviendo un sueño tanto tiempo anhelado, con Arnaldo recorremos Sanber como si fuéramos dos niñitos traviesos, jugando, disfrutando y riendo a carcajadas. Solo con las anécdotas podríamos hacer otra película.

-La película está basada en parte de la vida adolescente de André en San Bernardino. La emoción debe ser una constante…

-Realmente la emoción está a flor de piel en todo momento. Hay escenas maravillosamente guionadas, que es imposible que no caigan algunas lágrimas de alegría o tristeza. Eso sucede constantemente dentro y fuera del rodaje.

-¿Cómo surgió la posibilidad de viajar hasta Buenos Aires para dedicarte a la actuación?

-Fui a Buenos Aires a estudiar otra carrera universitaria. Luego el arte fue más fuerte.

-En tu carrera actoral contás con un currículum todoterreno. En cine, fuiste dirigida por reconocidos directores como Pablo Trapero, Lucía Puenzo, Conh y Duprat. En televisión participaste de programas como “Valientes” “Vidas Robadas” y “Sos mi vida”. ¿Cómo se produce tu llegada a la ficción argentina y tu exploración en estos proyectos exitosos?

-Estando en el lugar indicado, en el momento justo: Un día acompañé a una amiga a un set de filmación, cuando me vio la directora me preguntó si era actriz. Le dije que no; me dijo: ‘Estás perdiendo tu tiempo porque tenés un rostro que traspasa la pantalla’... Y así empecé este hermoso camino bendecido por Dios.

El camino dichoso de Loren llegó a su pico más alto cuando, en 2010, la paraguaya cumplió el sueño de cualquier actriz en Argentina: compartir créditos junto al actor Ricardo Darín, protagonista de filmes como “Nueve reinas” (2000), “El hijo de la novia” (2001), “El aura” (2005), o de la ganadora del Óscar a mejor película de habla no inglesa, “El secreto de sus ojos” (2010)

“Soy una afortunada de haber filmado con Ricardo Darín y fue tan generoso y afectuoso conmigo. Nos divertíamos tanto, a pesar de que yo componía a una mujer muy sufrida y mis escenas eran muy dramáticas. Aun así nos pasábamos riendo a carcajadas durante los intervalos”, recuerda la actriz. “También agradezco a Martina Guzmán –coprotagonista del film–, que fue una divina conmigo. Aprendí que cuanto más autentico y respetuoso sos de tus raíces, más te aprecia y valora el otro. Darín ama Paraguay y su gente”, asegura Loren.

No son muchos los paraguayos que logran consolidarse en una carrera artística en la competitiva industria del cine y la televisión en Argentina. Al respecto, Loren acuña una frase que explica con estricta pasión el secreto de su éxito: “Poner el corazón en todo lo que hago. Tener en claro lo que quiero, ser perseverante, tener fe; estudiando, buscando la excelencia en esta profesión que tanto amo. Poniendo toda mi pasión y buena energía; y, sobre todo, disfrutando mucho de lo que hago con la ayuda de Dios”.

-¿Qué representa filmar por primera vez en Paraguay?

-Al responder esta pregunta no puedo dejar de pensar en mi mamá que me mira desde el cielo y digo: ‘Mamita, ¡qué bien me bendijiste, che sy!’. Es un sueño largamente añorado. ¡Venir a mi añorado Paraguay y de la mano de mi amado Arnaldo André es un regalo del cielo! El otro día fuimos juntos a la Basílica de Caacupé y ahí delante de nuestra madrecita, la Virgencita Santa, nos abrazamos y, entre lágrimas y sonrisas, le dije: ‘¡Gracias!’. Y vi sus ojitos de cerca: eran dos hermosos laguitos azules de Ypacaraí.