Al mejor estilo “Patch” Adams –aquel médico estadounidense inventor de la risoterapia con fines médicos y terapéuticos–, un grupo de paraguayos se encarga de la noble tarea de llevar alegría a niños, jóvenes y ancianos de los distintos nosocomios de la ciudad, e incluso a sus parientes y empleados de los hospitales.
Entre ellos, sobresale la actriz Tamara Djundi, recordada por su protagónico de “Cándida”, aquel unitario producido por Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori, donde protagonizaba a una campesina del interior que buscaba su suerte en Asunción, así como la entrañable Montse Bonetti, en “González vs. Bonetti” –también de la exitosa dupla–, donde encarnaba a lo más parecido a una “Betty, la fea” local.
La actriz vive cada día este compromiso, que no es nuevo para ella. “Era un proyecto que comenzamos con la Fondec –allá por el 2005– con compañeros actores que empezamos a investigar sobre lo que era el payaso de hospital y el mundo hospitalario. Metimos el proyecto, en manos de otras personas en ese momento. Nos aceptaron, estuvimos como 6 meses y, cuando terminó, era un sentimiento que quedó en cada uno”, recuerda.
Fue así como algunos de sus integrantes prosiguieron con las visitas a hospitales. Ya en 2011 se formó la ONG “Más allá”, con el fin de seguir con el trabajo que denominaron “Dr. Payaso”.
El tiempo que destinan sus miembros incluye un día, cada fin de semana, comenta Tamara. Para ellos, la función más importante radica en desdramatizar el mundo hospitalario.
“Con clases de 'clown' y capacitación, nosotros intervenimos como aquel payaso que va al hospital a desdramatizar lo que es el mundo hospitalario, como el niño que va y juega con otros niños para sacarles de ese lugar de pacientes”, explica. Y subraya que no los ven como pacientes, sino “como personas que necesitan seguir jugando, improvisando, riendo, pasando un momento ameno en compañía de personas que van a hacerles pasar un momento desestresante”.
Djundi no duda cuando confiesa que sueña con llegar con “Dr. Payaso” a todo el país. “Nuestro sueño es recorrer todo el país y tener apoyo del Gobierno y de personas que nos quieran dar su apoyo para poder abarcar más lugares”, señaló.
Entre los puntos que recorren durante los distintos fines de semana incluyen el Hospital de Barrio Obrero, Clínicas, de San Lorenzo, Lambaré y otros nosocomios de Central.
Este domingo 6 de enero, el espectro se expande y el grupo llegará hasta los hospitales de Itauguá y Areguá. Sin embargo, la actriz remarca el necesario apoyo para extender el voluntariado a todo el territorio nacional. “Necesitamos la ayuda del Ministerio de Salud para poder abarcar todo el país y llevar esta linda terapia a varios lugares como el Chaco, Bahía Negra, entre otros lugares donde no acceden a esto”, agrega.
En la pasada Navidad, el grupo se encargó de llevar alegría a los niños del IPS y del Materno Infantil, ubicado sobre Mariscal López.
“Desde que salimos, todos ya en caravana cantando, todos yendo a hospitales, ya íbamos alegrando a todos los que estaban por la calle y ya era algo especial”, recuerda.
Al llegar al IPS, comenzaron con un trencito, al ritmo de “Din, din, don”. “Tengo 4 años pasando Nochebuenas en hospitales; cada año es mejor, supera las expectativas y se siente desde el lado humano que vos podés ir a dar un granito de arena”.
Entre sus múltiples experiencias a lo largo de estos años, Tamara rememora una que le marcó especialmente. Un día, como parte del recorrido de “Dr. Payaso”, seguía el tratamiento de una niña llamada Juanita, cuya enfermedad se agravó y al poco tiempo falleció. “Fue muy doloroso. En ese momento lo único que podés hacer es quedarte quieto mirando a sus familiares y quedarse con respeto”.
“Para todas las experiencias tenés que estar preparado”, sostiene la actriz. “Es todo un proceso que vivimos con el grupo, porque uno se tiene que ir con el objetivo de llevar risas, onda positiva, porque de repente te quebrás o entrás en el mismo drama, y no podés”, señala.
Tamara señala que actualmente el grupo se encuentra en búsqueda de un espacio donde puedan capacitar a todos aquellos interesados en integrar el equipo, con talleres de “clown” y teatro.
Igualmente, todas las personas –aun sin formación y de cualquier profesión– pueden sumarse al equipo. “Que vengan personas que realmente amen a los niños y los que quieran hacerlo de corazón”.
El nuevo desafío propuesto es llevar alegría hasta los hospitales de Areguá e Itauguá… al más fiel estilo de Melchor, Gaspar y Baltasar. Para eso, todas las personas interesadas en alegrar a esos corazones pueden acercar juguetes en donación a la dirección Infante Rivarola c/ Lillo.
También pueden contactar a los teléfonos (021) 604-622, o al (0981) 496-219.
De esta manera, y una vez más, este grupo de “doctores payasos” conformado por abogados, médicos, músicos, estudiantes universitarios, administradores, sicólogos y actores –entre otros– volverá, como acostumbra, a llevar sonrisas con una bata blanca, nariz de payaso, maquillaje, instrumentos musicales… y, seguramente, mucho amor.
