Pese a los años, el objetivo de apoyar a las familias trabajadoras de escasos recursos en situación de riesgo, para que sus niños tengan un lugar donde estar en condiciones óptimas, sigue firme y cada día suma a más voluntarios. El pasado 22 de mayo, la Guardería Ñande Rogami celebró sus 30 años al servicio de los niños de Luque.
“El objetivo principal es ayudar a las madres trabajadoras del mercado de Luque, a las vendedoras ambulantes o las que realizan tareas domésticas o de servicio, que luchan para brindar a sus niños un desarrollo integral digno de modo de evitar la discriminación social”, dijo el ingeniero Hugo Ramos, vicepresidente de la Comisión de Apoyo.
Manifestó que el trabajo de los miembros de la comisión es un apostolado pues lo hacen ad honorem, pero tiene como pago la sonrisa de los niños y niñas.

La guardería se creó el 22 de mayo de 1989 gracias a la extensa gestión de la hermana Eulalia Amarilla, más conocida como la “hermana Lali”, quien es la directora espiritual de la institución. Si bien en los papeles la guardería cumple 28 años, en actividad tiene 30 años de servicio incansable pues dos años antes la hermana Lali trabajó intensamente con los niños y las madres más pobres de Luque.
Hoy día asisten más de 60 niños desde los seis meses hasta los seis años, que se dividen en tres grupos de atención. Hay 11 niños que están en el grupo desde los seis meses hasta los dos años, 24 niños de dos a cuatro años y 27 pequeños desde los cuatro años hasta los seis.
“En total hay 11 personas que trabajan para su atención diariamente, entre niñeras, cocineras y limpiadores”, dijo el ingeniero Ramos.

Entretanto, los valores están divididos en tres pilares fundamentales:
Educativo: Despertar el interés del niño, el amor hacia su realidad y comunidad, de prevención y fomento de la salud, hábitos de higiene personal.
Nutricional: Brindar alimentación acorde a las edades y necesidades de cada niño y niña.
Espiritual: Proporcionar elementos que favorezcan el crecimiento de la fe y los valores cristianos.
En cuanto a los recursos económicos, cuentan con ayuda estatal, de la Gobernación y de la Municipalidad de Luque, dijo el ingeniero Ramos. También tienen apoyo económico de una cooperativa y de dos supermercados de Luque, pero los recursos nunca son suficientes pues los niños requieren de atención de calidad.
“Tenemos ayuda. No nos quejamos, pero para brindar una atención integral, una buena alimentación, siempre tenemos necesidades”, dijo la hermana Lali. Agregó que el cobro por la mensualidad a las madres de los niños es simbólico. Solo pagan lo que pueden; es más, para que tengan en cuenta una responsabilidad y valoren el servicio que se les brinda.
En la guardería se ofrece desayuno, almuerzo, merienda y medicamentos. Se atiende desde las 6:30 hasta las 17:00. “Les brindamos atención y toda la alimentación. Las madres, antes de ir a trabajar, vienen a dejar a sus hijos y cuando salen del trabajo, a las 17:00, los retiran. Así, el niño no está en la calle, sino que se queda aquí”, dijo la hermana Lali.
La directora espiritual dijo que el trabajo que lleva frente la guardería le deja grandes satisfacciones porque la sonrisa de un niño y el agradecimiento de una humilde madre es muy importante y no se mide en guaraníes.
“Muchas veces en la calle alguien me abraza de repente; yo ya no me acuerdo de ellos, pero me dicen después que yo les atendía. Me agradecen y me dicen que gracias a la guardería pudieron estudiar y ser profesionales. Muchas ya son madres y vienen y me muestran a mis nietos, bisnietos. Eso no tiene precio”, dijo visiblemente emocionada la hermana Lali.

En concepto de aporte del Estado paraguayo, la guardería recibe unos G. 190 millones de manera anual, de la Municipalidad de Luque G. 35 millones anuales, mientras que la Cooperativa de Luque destina anualmente unos G. 6 millones, un supermercado da un cupo mensual en insumos de G. 4 millones, otro hace una campaña de redondeo y la Gobernación de Central destina leche y panificados.
"Si bien recibimos los aportes, muchas veces la burocracia que exigen las instituciones hace que el dinero tarde un poco en llegar", dijo el ingeniero Ramos. También hay un sistema de socios que aportan también a la institución. El socio fundador, el socio benefactor. Además cada año, en julio, organizan una cena benéfica para recaudar fondos y de esa manera seguir alejando a los niños del peligro de las calles.
El vicepresidente invitó también a las personas a que conozcan la guardería, ubicada en Colón 416 casi Moisés Bertoni, a solo dos cuadras del Mercado Municipal Nº 2.
