En homenaje al lector que no conoce, Oasis es un grupo musical de rock y britpop oriundo de la ciudad de Manchester, Inglaterra, y que hoy día está separado. Los integrantes principales fueron, desde los inicios hasta el final, los hermanos Liam y Noel Gallagher. La descripción queda corta, claro está, pero es lo que se puede describir a grandes rasgos, teniendo en cuenta que existen 18 años de carrera.
La banda tiene una gran cantidad de fanáticos en Paraguay, ya que toda una generación creció, consumió y sintió no sólo al grupo, sino todo lo que éste representa. En su mayoría, las letras y las canciones fueron compuestas por Noel Gallagher, quien pisará suelo paraguayo con un proyecto conformado a raíz de la separación de Oasis.
La “oasismanía” se incrementó en los últimos tiempos ante la inminente llegada de Noel, tanto es así que los canales de televisión, radios, medios escritos y digitales se hicieron eco de los pormenores del concierto. Claro, la parafernalia es mucho menor a la que se formó alrededor de Paul McCartney, sobre quien no hace falta agregar demasiado.
Aunque a algunos les resulte enfermizo y al borde de la locura, el fanatismo fue algo que le nació a Abraham Romero cuando corría el año 1995. En una entrevista con ABC Color, explicó los detalles de cómo surgió y a qué ritmo se desarrolló su admiración por el grupo inglés.
Gentilmente, nos abrió las puertas de su departamento ubicado en el microcentro de Asunción y nos mostró la extensa colección que posee. Antes de la sesión de fotos, el fanático compiló todos los discos, DVD, merchandising y libros que posee en su haber en la acogedora sala ubicada en la entrada de su vivienda.
Minutos después, Abraham se sentó y con mucha pasión comentó una breve reseña de su fanatismo. “Lo primero que me gustó fueron los Guns N’ Roses y Metallica, cuando tenía 12 años. Casi me fui hacia la onda metalera. Pero estudié inglés y estudié las letras y no me llenaban”, recordó.
Explicó que entre los 14 y 15 años fue seguidor de la música de los años 50 y 60 teniendo como principales exponentes a The Beatles, Elvis Presley y The Mamas & the Papas.
El giro rotundo se da cuando uno de sus compañeros de colegio, Emilio Vera, llevó un disco al aula. “Todos los compañeros estaban encima, con ese tipo de atención que generan las revistas para adultos”, explicó Romero, agregando que se trataba del CD (What’s The Story) Morning Glory? lanzado por Oasis en 1995.
Romero no aceptó la idea de que se catalogue a Oasis como sucesor de Lennon, McCartney, Starr y Harrison, hasta que un día llevó el compacto a su casa y describió: “Empiezo a escuchar. Me enamoró, fue como una inyección, fue como una posesión musical, un shock que recibí”.
Usualmente, las personas que escuchan por primera vez el disco se quedan enganchadas con temas como Wonderwall, Don’t Look Back In Anger e inclusive Roll With It o Some Might Say. El fanático contó que le gustó mucho la letra de She’s Electric, sintiéndose implícitamente identificado con la misma. Tanto es así que señaló: “Sentí que Noel la escribió para mí”.
“Surgió que los quise escuchar en vivo. Tuve la gracia de que iban a transmitir por MTV un concierto -cuando eso era MTV- fue en 1995, creo que fue el concierto de Glastonbury”, rememoró Abraham, destacando la actitud del grupo y reconociendo que Hello fue el tema que más le gustó.
El primer disco que adquirió Romero fue el mismo que había escuchado por primera vez y fue en Estados Unidos, transacción completada gracias a un cheque de viajero. “Recibí miles de ediciones que las vendí en mejores estados. Ese disco tiene sus golpes, tiene su polvo, pero representa algo muy importante para mí ese disco”, dijo el fanático, muy entusiasmado.
En ese entonces, su principal fuente de ingresos eran los dividendos que obtenía gracias a su labor como cortador de césped en el Yacht y Golf Club, actividad que realizaba con algunos amigos. “Cada uno hacía lo que quería con su plata, creo que ellos se compraron consolas de Super Nintendo”, indicó.
Desde ese momento empieza a adquirir todo lo que puede de Oasis, más aún luego de haberse reunido con otros fanáticos en 1997 en el Shopping Villa Morra, luego de que una chica convocara a la cita a través de una emisora de FM.
“Sé todo de memoria. Lo que me ofrecen ya sé si es oficial, sé cuánto vale… ya es algo mecánico”, dijo Romero, al tiempo de recordar que sus primeras compras las hizo todas con cheques de viajero, previo contacto a través de cartas.
El objeto que más inversión le demandó, hasta el momento, fueron unos lentes de la marca Donakhram, utilizados por Liam, que le costaron un total de 350 libras esterlinas, unos 2.152.500 de guaraníes al cambio actual.
“Hasta ahora tengo inventariados 220 conciertos, solamente de Oasis. Todavía no contabilicé los discos”, dijo Romero. En realidad, hacer un relevamiento de cuántos CD posee sería una tarea de horas y horas de trabajo, a juzgar por la colección.
Su primer concierto en vivo fue el realizado por Oasis en el estado Olympia de Manchester en el año 1997. “Era menor, así que no fue fácil. Era un mundo totalmente distinto. La moneda extranjera, el estilo de vida es demasiado caro. Son cosas que se dieron nada más. No fue algo que fue bien calculado pero los necesitaba ver en vivo, necesitaba ver esa energía”, dijo.
Si tuviese la oportunidad de volver en el tiempo y asistir a otro show de la banda, señaló que sería en el G-Mex Stadium. “Voy a ser injusto, el de River (2009) fue muy bueno, pero si pudiera volver atrás sería ese”, refirió Romero, trayendo el DVD del concierto.
“Sería Be Here Now, el disco que a muy poca gente le gusta. A la gente que no es muy fanática le parece pesado”, explicó el fanático, recordando que el disco fue número 1 en 1996 y que inclusive Noel señaló que el material fue elaborado cuando estaba bajo los efectos de estupefacientes, durante su época de adicto.
“Me parece muy injusto, pero voy a tener que elegir Wonderwall, Don’t Look Back In Anger y The Shock Of The Lighting. Estoy siendo injusto, pero 'bue…', digo lo que se me ocurre ahora”, manifestó.
“Había leído un artículo sobre que se vendieron muy pocas entradas. Se debe de esperar, es Noel Gallagher, no es Oasis... Espero que pueda lucirse como se luce en otros países. Nunca se dio la ocasión que pueda conocerlo, es parte de mi destino. He conocido gente que no es tan fanática y dijo: ‘Me saqué una foto con Liam’. Claro, choca, no hay suerte”.
Romero recordó una anécdota que le ocurrió en el 2011, cuando fue a Buenos Aires a ver a los Beady Eye, grupo que actualmente está conformado por los ex Oasis, excepto Noel. Dijo que vio a dos chicas jóvenes de entre 15 y 16 años y les preguntó si eran fanáticas de Oasis. Ellas le dijeron que no pero que son fanáticas de Liam.
En esa oportunidad, los fanáticos fueron a esperar al grupo en Aeroparque pero, finalmente, los Beady Eye arribaron por el aeropuerto de Ezeiza. Romero se quedó con las ganas, fue al concierto, volvió a Paraguay y, en el Facebook, se dio cuenta de que las dos jovencitas con las que se había encontrado se tomaron una foto con todo el grupo.
“No hay una explicación, vamos a llamarle suerte. Se tomaron con todo el grupo, era un golpe muy duro, lo único que podés decirles es muchas felicidades”, recordó con cierto tono de resignación pero entre risas.
Finalmente, exhortó a los fanáticos (y a los no tanto) a ver a Noel este martes en el Jockey Club y se mostró optimista con la idea de que Oasis vuelva a ser un grupo, como lo era antes.
Paraguay está a días de vivir un concierto que representará un sueño para muchos fanáticos que nunca tuvieron la posibilidad de ver a Oasis, pese a que en un par de oportunidades dieron shows en países vecinos.
Aclaremos, Noel no es Oasis, pero convengamos que el mayor de los Gallagher fue el cerebro de un grupo que supo mantenerse con el correr del tiempo y vivir dos épocas de grandes cambios musicales como la transición noventas-dosmiles. Su talento, voz y virtuosismo músical siguen tan vigentes que, al parecer, vivirán para siempre.
