"A esta película le falta una dimensión"

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El viernes se hicieron públicos lo anuncios de que dos películas mas de alto perfil (léase, altas expectativas en la taquilla norteamericana y mundial) que, habiendo sido filmadas con métodos tradicionales serán convertidas al 3D.

Una es "The Green Hornet", adaptación de la serie de TV "El Avispón Verde", que tendrá como protagonistas a Seth Rogen y el recientemente oscarizado Cristoph Waltz.

La otra es "The Last Airbender", adaptación de una popular serie de dibujos animados del canal norteamericano Nickelodeon, que supondrá un nuevo intento del cineasta M. Night Shyamalan por reconciliarse con público y crítica tras los reveses que supusieron "La Aldea", "La Dama en el Agua" y "El Fin de los Tiempos".

Ninguna de las dos películas sufrirá un retraso significativo en su fecha de estreno por esto, con "Hornet" pasando del 22 de diciembre al 14 de enero de 2011 y "Airbender" manteniendo su fecha original de estreno, el 2 de julio. Así como están las cosas, el equipo detrás de "Hornet" tiene poco menos de 9 meses para trabajar, mientras que Shyamalan y sus colegas deberán hacer magia en 2 meses.

Recientemente el estreno de "Furia de Titanes" se volvió el estándar de cómo no se debe convertir una película filmada en 35 mm. a 3D, y es alarmante que la situación del filme del francés Louis Leterrier fue similar a la de la nueva producción del director de "Sexto Sentido", pues el anuncio de su conversión se dio en febrero y el filme fue estrenado en abril.

Por supuesto que "Titanes" no fue el primer filme que se concibió en 35 mm. para luego ser transformado. Un ejemplo claro es "Alicia en el País de las Maravillas", que se estrenó a comienzos de este año con un acabado 3D bastante satisfactorio (cosa que aún se puede comprobar en nuestras salas de cine). Por supuesto, los realizadores de aquella película tuvieron un tiempo adecuadamente largo para hacer bien su trabajo.

La situación de la superproducción de Shyamalan, ya de por sí enrarecida por las controversias debido a críticas de muchos fans de su material de orígen por el elenco elegido y por el hecho de tener que pelear la taquilla con el peso pesado que es la saga "Crepúsculo", se ha vuelto crítica. Un buen trabajo de conversión podría contrarrestar a su vampírica competidora o incluso anularla por completo. Un fracaso y sería un golpe terminal para una posible nueva franquicia.

Muchos dicen que "Avatar", de James Cameron, no revolucionó el cine de la forma en que se decía lo iba a hacer. Pero hubo un efecto innegable, y "Titanes" es un síntoma de ese efecto. "Airbender" bien podría acabar siéndolo también. Las entradas para películas en 3D son más caras que aquellas para filmes tradicionales, y es matemática de la más simple que a más estrenos en 3D, más dinero. Así que no hay que pensar demasiado para entender las decisiones de Paramount Pictures en el caso de "Airbender" y Sony en el de "Hornet".

Puede ocurrir cualquier cosa, pues el equipo que convertirá "Airbender" y que convenció a Shyamalan es el mismo que trabajó con James Cameron en "Avatar".

Pero el problema, sin importar cómo termine la historia de Shyamalan, seguirá vigente. El 3D se está usando demasiado como una novedad comercial, cuando tiene el potencial de convertirse en una herramienta creativa.

Juan Carlos Campanella, director de "El Secreto de sus Ojos", dijo hace poco que pronto todas las películas serán filmadas en 3D, y filmar en formato tradicional será una decisión artística como lo es ahora el filmar en blanco y negro. Probablemente el director argentino tenga razón, pero ahora y en un futuro deberían ser los directores quienes convenzan a los ejecutivos de filmar en 3D o no, y no al revés.