Catupecu Machu enciende Campo Grande con rock

Toda la energía desplegada por Catupecu Machu en las primeras horas del domingo daría para mover una usina. El grupo argentino brindó un poderoso show en el festival rockero que se realizó en el club Cerro Corá de Campo Grande y que contó con las actuaciones del grupo argentino Arbol y las bandas paraguayas Revolber, La Secreta, Nod y Area 69.


Mas de ocho mil personas asistieron al show que se inició a las 18:00 con el grupo pop punk Area 69. Luego actuó la nueva agrupación Nod.

La Secreta subió a escena hacia las 20:30. Inicialmente, el estadio parecía muy grande para las canciones eletroacústicas de la banda, que suele presentarse con éxito en pubs locales. El grupo no llegaba a impactar con sus combinaciones de ritmos latinoamericanos, pero los músicos fueron creciendo en escena a medida que el 6 x 8 se hacía más animado. Con la polca rock "El loco", el público ya estaba vibrando, al igual que enganchó a la gente "La marcha de los miserables", con sus inclusiones de reggae.

A las 21:30, Revolber entró para arrasar con una larga introducción a lo Black Sabbath. El cantante Patrick Altamirano entró disparando el tema "Mengele fue tu socio" cubierto de una distorsión al palo. La banda ofreció un show más potente de lo acostumbrado.

La propuesta de Arbol fue completamente diferente. Se trata de una agrupación que toma al rock de su lado más fiestero, menos enérgico, pero sin entrar en banalidades. Su música se nutre de reggae, bailanta, chacarera, un poco de todo; pero, principalmente, mucha ironía. Entraron al escenario todos de blanco, uno de ellos vestía una solera, y provocaron una fiesta con juegos y mucha interacción con el público. Culminaron su show con un tema de Los Redondos cantado a capella
A las 12:30, la energía creció con Catupecu Machu, que también hicieron un show de mucha entrega y potencia. Se valieron de arreglos tecnos para crear un sonido demoledor y contagiante. Tocaron temas de todos sus discos, resaltando los dos últimos. Los hermanos Ruiz Díaz desplegaron toda su energía. El bajista Gabriel se subió a uno de los pilares del escenario, desde donde siguió tocando y también se lanzó desde los bafles al escenario. Casi dos horas demoledoras e inolvidables.
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