Una maravillosa forma de romper con cualquier rutina para dejarse llevar por una experiencia llena de diversión y de la más pura alegría es “El truco de Olej”, una obra que volvió a nuestro país de la mano de la Kompañía Romanelli, grupo de artistas uruguayos que anteriormente se presentaba con el nombre Bosquimanos Koryak.
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Esta puesta ya ha venido en anteriores ocasiones, siempre recordando a los adultos la importancia de abrazar el niño interior, y a los niños de aprovechar una etapa donde el asombro es el mejor vehículo para la emoción.
Asistimos a la función de ayer en el Gran Teatro “José Asunción Flores” del Banco Central del Paraguay que si bien no estaba lleno de gente, sí pudo llenarse de gritos de emoción, aplausos y risas, lo necesario para que artistas y público sellen una relación que duró toda la obra.
Lo grandioso de lo simple
La propuesta narrativa es simple pero visualmente atrapante, ya que se vale del teatro negro y de la técnica del bunraku (o teatro de marionetas japonés), que consiste en mover muñecos a través de varillas de madera manejados por dos a tres actores a los que no se los ve.

La obra presenta así a un circo con sus diferentes protagonistas entre malabaristas, equilibristas, payasos, en diferentes cuadros que van unidos por la intervención de un presentador que todo el tiempo es interrumpido por Olej, un barrendero que también quiere presentar su truco, pero no le dan la oportunidad. Su “molestia” hace reír al público y genera empatía sobre todo de los niños, quienes alientan a Olej para que baile y muestre su talento.
Durante el desarrollo de la historia los muñecos, de diferentes colores neón que brillan en la oscuridad gracias a la oscuridad total y la luz ultravioleta, vuelan, se arman y desarman, generando figuras atractivas y efectistas.
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Con “El truco de Olej” se disfruta no solo del truco del protagonista, sino de todo lo realizado por los artistas quienes al final de la obra “revelan” su magia. Aunque esto suceda, el asombro nunca se rompe y las sonrisas y la ilusión no desaparecen sino que crecen. La gente sale de la sala habiendo vivido un momento especial y lleno de arte.

El espectáculo llegará a Ciudad del Este el jueves 15, específicamente en el Auditorio Mangoré, y cerrará su gira por Encarnación el sábado 17, en el Auditorio Paraná. Ambas funciones serán a las 18:00.
Las entradas están a la venta en Ticketea. Para Ciudad del Este los precios y sectores son: Platea Alta y Platea Baja (G. 100.000) y VIP (G. 125.000). Para Encarnación cuestan G. 75.000 (Platea) y G. 105.000 (VIP).
