El camino no ha sido fácil para la producción, que bien podría compararse con "La Travesía del Viajero del Alba", el barco cuyo incidentado viaje da su subtítulo a la tercera adaptación de la serie de novelas, luego de "El león, la bruja y el ropero" (2005) y el ya mencionado "El Príncipe Caspian".
Y es que la franquicia cinematográficas tuvo que enfrentar obstáculos que pudieron significar su muerte, luego de que la superproducción que fue "El Príncipe Caspian" (filme que manejó un persupuesto de 255 millones de dólares, una cifra reservada a las más grandes megaproducciones) tuviera un rendimiento decepcionante para Walt Disney, por entonces el estudio responsable de su distribución ("El Príncipe Caspian" recaudó casi 420 millones de dólares en todo el mundo).
Disney, por lo tanto, se negó a prestar su apoyo en la distribución del tercer filme de la serie, papel que asumió la 20th Century Fox, con lo que el cineasta Michael Apted (conocido por haber dirigido el filme de James Bond "El Mundo no Basta") pudo ponerse a trabajar.
"La Travesía del Viajero del Alba" toma lugar tres años luego de lo acontecido en "El Príncipe Caspian". Los menores de los hermanos Pevensie, Lucy y Edmund, se encuentran viviendo en Cambridge, Inglaterra, con su primo Eustace, durante los compases finales de la Segunda Guerra Mundial. Pronto, sin embargo, una pintura los introduce a los tres de vuelta a Narnia, donde son rescatados por el príncipe Caspian y varios otros viejos conocidos a bordo del "Viajero del Alba".
El grupo se embarca en busca de los siete Señores de Narnia.
El filme fue recibido con críticas decididamente mixtas por parte de la crítica estadounidense, que se vio dividida entre el buen trabajo evidenciado en los aspectos técnicos del filme y los defectos de continuidad y coherencia en el guión.
Sin embargo, aún con sus defectos el filme ya ha recaudado unos 231 millones de dólares en todo el mundo desde su estreno mundial, el pasado 10 de diciembre.