"Las acacias" se lleva la Cámara de Oro en Cannes

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PARÍS. "Las acacias", la historia de un hosco camionero que, al lado de una mujer y su bebé, recobra su sensibilidad paternal durante un viaje entre Paraguay y Argentina, ganó este domingo la Cámara de Oro en el Festival de Cannes.

"Las acacias", que formó parte de la sección La Semana de la Crítica, describe la relación que se va creando -a lo largo de 1.500 km de carretera- entre Rubén, el camionero introvertido, y Jacinta, la mujer que transporta, con su hijita Anahí en el regazo, desde Paraguay hasta Buenos Aires.

"Me tomó cinco años hacer esta película, durante ese tiempo no pude hacer otra cosa. Dedico este premio a mi familia y en especial a mi esposa María Astrauskas, editora del filme", declaró el argentino Pablo Giorgelli, quien fue también montador antes de pasar a la realización.

En la película actúa Hebe Duarte, una paraguaya que no está categorizada como "actriz profesional".

Ficción con impronta de documental por la naturalidad de sus protagonistas, "Las acacias" era el único título latinoamericano entre los siete seleccionados por La Semana de la Crítica, que cumplió 50 años como sección paralela del Festival de Cannes dedicada al descubrimiento de nuevos talentos.

El filme había ganado previamente tres premios: dos de los otorgados por la prestigiosa Semana Internacional de la Crítica, el de la Asociación de Ferroviarios Cinéfilos de Francia, y el de apoyo de la Asociación del Cine Independiente para su Difusión (ACID) y la Comisión Cultural de Cajas de Actividades Sociales (CCAS).

"Las acacias" recibió también el premio de la Joven Crítica, integrado por 24 estudiantes franceses y alemanes que participaban en un taller de críticos de cine.

Hay pocos diálogos y ocurren pocos hechos en esta ópera prima. El crítico francés Fabien Gaffez, de la revista Positif, uno de los seleccionadores de la Semana de la Crítica, destacó "su historia simple, emocionante, que avanza con un ritmo suave", como transportada por "la música del motor".

Con mucha delicadeza y pudor Giorgelli va sugiriendo la metamorfosis de Rubén, al comienzo indiferente ante Jacinta, encarnada por Hebe Duarte, y su bebé, "que no tiene de padre", como lo dice ella en la frontera cuando la policía le pide la autorización paterna para sacar a Anahí de Paraguay.

"Cuando estaba escribiendo el guión no lo pensé como una película de carretera, un road movie. Lo que me interesaba era el conflicto interior de Rubén, consigo mismo y con su paternidad", declaró el realizador al presentar su obra en Cannes.

El guión, que recibió un premio en el pasado Festival de Cine de La Habana, destaca sobre todo la imposibilidad de Rubén, quien conduce su camión desde hace 30 años, para comunicarse con los demás.

"Hace poco terminé de entender de dónde me venía la necesidad de contar esta historia. Sin duda está ligada con cuestiones personales, con la historia de mi familia, con la dificultad para comunicarnos, y con mi propia relación con la paternidad, aun cuando aún no soy padre", añadió.

"La línea principal es el tema de la paternidad. La relación de Rubén con el bebé de Jacinta dispara todo, empieza a quebrarle esa coraza que él lleva desde hace tiempo. Mi idea no era subrayar, remarcar, sino sugerir, hacer que la apertura de Rubén fuese paulatina", dijo Giorgelli.

"Hubo muchas dificultades en el rodaje, sobre todo porque filmábamos en movimiento. Y además teníamos el bebé, había que adaptarse a su ritmo, esperarla, adaptar el plan de rodaje a sus tiempos. La idea era estar siempre cerca de los personajes, bajarse del camión cuando ellos se bajaban", precisó.

Giorgelli contó que pensó darle el papel de Rubén a un verdadero camionero, a un no actor, y que para ello estuvo entrevistando a choferes durante un año, pero ninguno fue capaz de dar "los matices que se requerían".

"Cuando surgió la posibilidad de trabajar con Germán de Silva, que es un gran actor, comprendí cuál era el tono de la película. Yo no estaba dispuesto a improvisar, quería respetar ciento por ciento el guión, los diálogos", explicó.

"Hebe Duarte, paraguaya, que interpreta a Jacinta, no es una actriz profesional. Hicimos pruebas durante dos años con otras personas, pero ella se fue imponiendo. Y el bebé, que se llama Nayra Calle Mamani, fue realmente un milagro. Aun hoy, viendo la película, me sorprendo de que no sean realmente madre e hija", añadió.

"Las acacias" termina con el viaje, en un suburbio de Buenos Aires, cuando Rubén y Jacinta se despiden. Después de mucho vacilar, él se atreve a pedirle que se vuelvan a ver. Ella sonríe y acepta.